Por  Leonardo Albano

Juguetes sexuales y videos pornográficos fueron usados por una mujer, encarcelada junto a dos hombres, para pervertir a menores, en el caso de explotaciòn sexual descubierto en Gallinal, según surge del auto de procesamiento del juez Fabricio Cidade, al que tuvo acceso 20Once y que se encuentra disponible en su totalidad en el siguiente link:[gview file=»http://andresartemov73277.ipage.com/wp-content/uploads/2016/05/proc_17-05-16_retribucion_menores_sexo_paysandu_juez_cidade_difusion.docx»]

Luego de una extensa labor de investigación policial y de efectuadas las correspondientes denuncias, pudo determinarse primariamente que en el domicilio de S.D.C. ocurrían desde larga data actos sexuales promiscuos con varias menores de edad de la zona del poblado Gallinal. En la misma investigación surgió además que W.B. habría retribuido dinero a diversos adolescentes, por favores sexuales de tipo homosexual.  En consecuencia, fueron  dispuestos los allanamientos de rigor, incautándose varias películas pornográficas así como también un juguete sexual: elementos que, según relataron las adolescentes, la mujeres les exhibía con fines de enseñarles prácticas sexuales fálicas, así como también iniciarlas en las actividades sexuales para que «aprendieran a hacerse mujer». El 23 de abril, una de las adolescentes, de 15 años, concurrió al cumpleaños de S.P.D.C., encontrándose en el mismo además una amiga también menor de edad y el mayor J.M.S.E., quienes a instancia de la anfitriona de la fiesta abusaron sexualmente de una de las menores. W.B. Mantuvo relaciones sexuales con tres adolescentes a cambio de dinero y bebidas alcohólicas.

Los testimonios

Las adolescentes relataron en sede judicial que S.P.D.C. les exhibía películas pornográficas y juguetes sexuales, con los que simulaba actos sexuales a fin de que «aprendieran» como mantener relación sexuales con hombres; circunstancias en las que se introducía un falo masculino y se realizaba tocamientos de manera explícita. Una de las menores detalló que «una vez me mostró un chupetín con forma de pene y se lo metía en la boca y a mi y a K. (la otra adolescente) nos hacía tocarlo…nos  decía que así teníamos que hacer con el hombre, que había que usar vaselina,… para que no nos duela», refiriéndose a las prácticas de sexo anal a los que incitaba la mujer. Otra de las adolescentes confirmó que la mujer les había mostrado juguetes sexuales. «Ella dijo que había que tener dinero por plata, que ella lo hacía, era muy de hablar de lo que hacía, como tenía relaciones con el marido, que tenía amantes» narrò. Por su parte, la menor restante detalló que «ella nos enseñaba cómo tener sexo», incluyendo otros detalles como la exhibición y uso de «un pene de goma». Especificó que ésas «lecciones» tenían lugar cuando el esposo de la mujer se encontraba ausente. La  jovencita añadió que la dueña de  casa siempre le manifestaba que tenía ganas de mantener relaciones con su hermano, así como narró que «me mostraba videos en el celular de un hombre teniendo sexo con una mujer».

Del análisis de los relatos, el juez obtuvo elementos convictivos suficientes para procesar a W. B. A.,  por tres delitos de retribución a personas menores de edad para que efectúen actos sexuales o eróticos; de J. M. S. E. por atentado violento al pudor y de S.P.D. C. por un delito de violación en reiteración real con un delito de atentado violento al pudor y privación de libertad.