renga1-1Escribe: Juan Andrés Pardo

Sin temor a equivocarme, posiblemente habrá que remontarse varios años atrás para recordar un evento que haya generado la movida que tuvo Paysandú el fin de semana pasado.

¿Hace cuánto tiempo no se veían restaurantes, hoteles y comercios tan frecuentados como se vieron durante viernes y sábado?

Durante esos días la ciudad se llenó de fanáticos de la popular banda de rock  argentina “La Renga”. Cerca de 14 mil espectadores asistieron al show histórico en el Anfiteatro del Río Uruguay, generando un gran movimiento comercial en diferentes puntos de Paysandú.

Más de 50 micros cruzaron el puente internacional, las agencias de ómnibus interdepartamentales debieron aumentar sus frecuencias en las líneas que unen la ciudad con la capital del país, los hoteles llegaron a tener una ocupación del 100% durante el fin de semana. Los servicios gastronómicos vieron aumentada su clientela notoriamente y los pequeños comercios, como también los servicios de comida improvisados en el entorno de la costa, trabajaron muy bien.

Otros servicios básicos como remises, en general también tuvieron un efecto positivo gracias a este recital memorable para los fanáticos y también para los sanduceros.

Sería bueno reflexionar respecto a este tipo de hechos de suma trascendencia para Paysandú, sobre todas las cosas, por el efecto positivo que provocó en la comunidad.

Ni el más escéptico puede negar que un evento como éste ha sido muy positivo para el departamento. Cientos de sanduceros se vieron favorecidos por este show pero además, no es nada disparatado pensar que le ha significado a Paysandú, posicionarse como centro de atención para futuros eventos de dicha magnitud. Quedó demostrado a su vez que la infraestructura existente hace viable la posibilidad.

Tanto a nivel de servicios al turista como en cuanto a seguridad para el evento, todo se desarrolló sin mayores problemas y tanto visitantes como locales vivieron una jornada pacífica.

Por otro lado y extrañamente, este recital -con todo lo que conllevó para Paysandú- no parece haber tenido la trascendencia que realmente creemos mereció en los medios. Fueron muchos los sanduceros que se vieron beneficiados por el espectáculo, sin embargo la repercusión no parece haber tenido la misma suerte.

Particularmente, quiero referirme a medios de alcance nacional, aunque aprovecho a expresar mi desconcierto cuando en no pocos momentos de la semana -previa al recital -en muchas radios locales no escuché siquiera menciones al show.

Lamentablemente en Paysandú –como en el interior en general- nos hemos acostumbrado a que sólo cuando hay malas noticias, somos recordados por diarios, canales y radios de la capital del país. Ni hablar sí hay inundaciones, donde no escatiman en gastos para meter un móvil en vivo desde la zona del desastre. Raramente o nunca, la noticia siquiera corre cuando se trata de cosas positivas.

Y así es como los medios encasillan al interior. Sólo existimos cuando pasan tragedias pero ni siquiera nos mencionan cuando pasan cosas buenas. Así también es como la propia sociedad a veces compra y construye una realidad que ciertamente es “no real”.

La cuestión está en cada uno de nosotros como personas. Está en poner más energía para buscar “el medio vaso lleno” y no el otro.

En este caso, La Renga fue mucho más que un recital. Paysandú y su gente vivieron un fin de semana histórico. No fueron pocos quienes se beneficiaron de este espectáculo, que además cumplió con todas las exigencias técnicas y de seguridad que requería. Eso no es poca cosa.

Una vez más queda demostrado que Paysandú puede y que solamente nos falta contagiar de las buenas cosas y pensar en que siempre es posible ir a más.