Escriben José Luis Verri y Mauricio Dotti
Días pasados, en partido correspondiente a la fecha de Formativas de sub 16 nos tocó enfrentar al “segundo equipo” (lo que para la liga y los demás clubes es Allavena B) de Centro Allavena. En ese equipo vimos a una niña, callada, perfil bajo, que conducía a su equipo notablemente; si, leyó bien, era una chica que jugaba en un equipo de varones; preguntando nos dicen: “…es Joaquina Gregorio, de Young, la trajo Gino (Alderete, entrenador de Centro Allavena en sub 16 y femenino), para el equipo femenino y como anda muy bien juega con los infantiles B… “
Hoy en Paysandú hay dos equipos que trabajan en básquet femenino a nivel de Mayores (Allavena y Wanderers), y Pay Cap en mini. Si las niñas no juegan “mezcladas” con varones (el reglamento de la liga de Básquetbol de Paysandú permite esta “mezcla” hasta categoría sub 16), no existe en nuestra ciudad y tampoco en el litoral la posibilidad de competencia formal. Por esta razón su entrenador, Gino Alderete, con buen ojo decidió darle competencia intensa jugando con esa categoría, frente a equipos masculinos. Ya hay antecedentes en este tema, Camila Barrios en sub 14 de Pay Cap en el año 2011, y la salteña Ximena García (lamentablemente fallecida en un accidente de tránsito), en el club Salto Uruguay en los años 90, en categorías mini a sub 18. Joaquina aceptó el desafío y viene respondiendo con creces, destacándose en Centro Allavena, y llegando además a integrar la preselección femenina de Uruguay de su categoría. Finalmente esta semana Joaquina fue desafectada de ese grupo, siendo la última en pasar por esta situación.
Lo ocurrido con Joaquina nos pone a reflexionar acerca del básquet femenino y su actual situación en nuestro departamento, más allá de lo que ocurre en el país, y también acerca de las condiciones en que van nuestros chicos a preselecciones uruguayas, donde creemos dan muchas ventajas fundamentalmente en el ámbito extra deportivo. Al igual que lo ocurrido con Cristian López en masculino, y años atrás con otros chicos del interior, los nuestros llegan hasta las últimas instancias y son eliminados. Creemos firmemente que los entrenadores de las preselecciones uruguayas deberían venir 15 o 20 días a trabajar al interior, recorrer ciudades y entrenar para ver “in situ” a los talentos que tenemos aquí. Actualmente ocurre a la inversa, los chicos del interior deben ir a Montevideo a pelear por un lugar en ese plantel, entrenar, faltar al liceo, parar en la casa de la tía, hermana o prima, mientras sus compañeras o competidoras en este caso viven en sus casas en la capital. Se trata además de citaciones realizadas desde Montevideo, a través de algún entrenador local conocido, sin siquiera ver un solo partido de los chicos en cuestión, incluso a través de una llamada telefónica o mensaje (“che, ¿qué pibe o piba hay para una preselección de Uruguay?”). Si bien no es el objetivo de esta nota, creemos que no es el camino, y tampoco vemos bien que entrenadores nuestros se presten a ese juego donde nadie crece y todos pierden.
Joaquina Gregorio. en ella simbolizamos al sacrificado jugador o entrenador del interior que va a preselecciones nacionales dando grandes ventajas
Creemos que salvo que se dé un gran cambio a nivel dirigencial y de políticas deportivas en Paysandú y en todo el país, o que pase a un equipo de mayor nivel (léase Montevideo o exterior), el año que viene, cuando Joaquina pase a categoría sub 18 (donde el reglamento no le permite competir con varones como lo hace actualmente), será una más de la larga lista de jugadoras de básquet femenino con notables condiciones y pocas oportunidades de demostrarlo, que tuvo Paysandú a lo largo de estos últimos 30 años. Desde que apareció allá por comienzos de los ´90 Isabel Visellé, contemporánea de la salteña Ximena García, pasaron muchos nombres: hacia fines de los ´90 Virginia Giani y Virginia Merello, para llegar más acá en el tiempo a Soledad López, Agustina Lancieri, Rocío Scarabini (jugó 3 sudamericanos), Camila Barrios; actualmente tenemos a Catalina Quintana y a Joaquina. Todas ellas supieron vestir la celeste en torneos sudamericanos o al menos en preselecciones tuvieron la oportunidad de demostrar sus condiciones, siempre en desventaja frente a sus compañeras por lo expuesto más arriba acerca del manejo de las selecciones formativas de Uruguay. Sin embargo para Joaquina, y a diferencia de las nombradas donde la competencia era muy buena., hoy hay solo 2 clubes que entrenan y no existe competencia.
A través de esta nota queremos felicitar a Joaquina Gregorio, a su entrenador Gino Alderete y a los pocos pero buenos que silenciosamente trabajan por el básquet femenino aquí en Paysandú y en el resto del país, con trabajo, dedicación y muchas horas que hacen que esto sea posible en un país del olvido y en el que el básquetbol femenino es un milagro. Cuánto más clubes existan, más jugadoras en este caso existirán, y por lo tanto más y mejor competencia traerá consigo más éxito.
Como nos ven de afuera
En este caso opinan los que son de acá pero han visto otras cosas exitosas.
Mientras buscábamos material para realizar esta nota encontramos la opinión de Marcelo Zubirán (1), cuyos aspectos medulares transcribimos para conceptualizar lo que venimos sosteniendo hace tiempo, aplicable no solamente para el femenino: sin integración no hay crecimiento, se compite poco, y año tras año talentos se van desperdiciando de manera poco creíble en los tiempos que corren. Decía Zubirán: “… al baloncesto nacional significa todo el territorio nacional no solo Montevideo capital…” “…existe un deseo muy grande de ocupar un lugar más importante y de igualdad dentro de la sociedad uruguaya y de desarrollo del básquet Femenino..”. “…El básquetbol femenino está en Uruguay hace mucho tiempo instalado pero en estos últimos años la Federación ha visto la necesidad de desarrollar mas este. Existen ejemplo de Malvín, Capitol y otros clubes de la capital como Bohemios…”,”… otros departamentos importantes del país. Clubes como Cader, Anastasia, Universitario de Salto, Allavena y Wanderers de Paysandú, Colón en su momento, están trabajando…” “…el universo mujer está en los planes políticos de nadie…” Sin embargo remarcamos que a nivel país, contrariamente a lo que indica Zubiran, y desde la Secretaría Nacional de Deportes, en ocasión de la presencia en Paysandú de su secretario Fernando Cáceres, manifestó que el estado apoyaría prioritariamente aquellos proyectos deportivos en donde participe la mujer.
Según Zubiran, “…Cuando me refiero a competitividad si me permiten citar poner de ejemplo un club de Salto llamado Universitario donde entrenan a diario 25 jugadoras desde 15 años y la falta de competición las pierde! Vamos a intentar darle más situaciones del juego, experiencias, competitividad….”Crear un camino para llegar al equipo nacional. Lo curioso es que a nivel internacional realmente no estamos tan lejos! ¿Y si ajustáramos nuestras competencias internas?…”, termina diciendo Zubiran.
Es uruguayo, ayuda a la FUBB desde España porque este deporte lo sacó de la calle. Es empresario y asesor financiero.
¿Y por casa cómo andamos?
Charlando con entrenadores referentes de Paysandú, nos decía Javier Scarabini, en esto desde 1984, “…la nula competencia genera desmotivación y pérdida de chicas que quieran seguir jugando…”; por su parte Gino Alderete, el más joven de los impulsores del femenino, y actual entrenador de Joaquina, coincide en eso y agrega, “los egos nuestros, los dirigentes, todos conspira para que no se compita y por lo tanto se pierdan talentos año tras año…”. Ambos entrenadores coinciden en señalar a que “…el principal problema es la escasa o mejor dicho nula competencia que existe en nuestra ciudad, debido al desinterés de los clubes fundamentalmente. La competencia actualmente es nula ya que hay solo 2 clubes…” En la óptica de estos entrenadores el auge se dio en 2001 cuando en la liga de básquet se decidió que sea obligatorio un equipo femenino por cada club afiliado a la Liga de básquetbol.
Por su parte Laura Mattiauda, actual entrenadora de Pay Cap en categoría mini, tiene una vasta trayectoria como jugadora de básquet femenino. Jugó 37 años!, en clubes como Remeros, Olimpia, ACJ, Barrio Obrero, Wanderers, Allavena, Pelotaris, Touring, Caebu, entre 1979 y 2015. Antes, “…jugaba con varones…” nos decía. Aquí se puede ver la cantidad de clubes de Paysandú que en su momento tuvieron el femenino entre sus actividades. Agregaba Laura, “por la experiencia que tengo el básquetbol femenino siempre ha sido un problema para los clubes. El tema pasa por el desinterés de los clubes en general. Mi idea es motivar a las nenas a partir de los 5 años y arrancar ahí, igual que en masculino. Pero necesitamos que los clubes apoyen, porque creo tienen el mismo derecho y nosotros como entrenadores darles un lugar. Pero si para el femenino nunca hay cancha como sucede en los clubes, es muy difícil. Ojalá algún día esto cambie. Aunque si no lo hacemos obligatorio como fue en 2001, lo veo muy difícil…”
