Escribe Diego Silva-Fanáticos
César Basigalup es el preparador físico de Huracán y de la selección de Young.
Ha trabajado con Carlos Cabillón y con Ramón Silvera hasta hoy en día. De este último se siente muy identificado.
Tiene apenas 27 años y sueña con trabajar en el Profesionalismo.
En el fútbol jugó de chico en el baby de Juventud Unida, su club de barrió. “Una vez dejé el fútbol y me fui a probar al basket por dos años. Yo en 2º. de ISEF era profe de fútbol sala, y me acerqué a Juventud Unida. Me entrenaba Carlos Cabillón, y me jodo la columna cuando corría 2012, era en la divisional B y no ganamos. Me fui mal de Juventud porque era según decían yeta y me enojé. Me trataron así, era mi trabajo, capaz no lo hacía de la mejor manera. Todavía no he vuelto a Juventud”.
El idilio, el descenso, el dolor
Al momento de hacer la nota Huracán disputa la Liguilla del fútbol sanducero, “hoy peleamos una liguilla que la buscamos hace 4 años. Ramón me vio practicar con Cabillón, yo siempre soñé con trabajar con él. Me llamó en 2013 para trabajar en Huracán. No podíamos trabajar bien, había buenos gurises pero nos fuimos al descenso, otra vez al descenso con Huracán en este caso. Pero los directivos de Huracán confiaron en nuestro proceso, yo trataba de capacitarme y me conecté con Nuñez. En el 2014 agarramos dos categorías e hicimos un cuadro solo. En Primera no teníamos nada armado, subimos a la A y los dirigentes siguieron apostando a nosotros, al otro año en 2015 le ganamos a Juventud Unida en la final. Nos dolió mucho la situación que por error de los jugadores, sacaron ventaja en los papeles y quedamos afuera de la definición. Y quedamos con la espina y bue, teníamos que seguir”.
No es fácil
“Queríamos llegar a esto. Era la revancha, no todos tienen la posibilidad de estar en la Liguilla. Es difícil el fútbol de Paysandú, hay que disfrutar del momento. Se habla mucho de las carencias que se viven en el amateurismo, que lo hacen tan difícil. La forma de jugar, el juego, la viveza, la presión, el que está físicamente bien te hace partido. Las canchas no ayudan, es bravo salir jugando, tocando, y el cuerpo a cuerpo. En la B ganás corriendo. Si tu cuadro corre es porque practican, no hay magia. Lo económico pesa, hay clubes que no tienen peso para pagar, y después están aquellos que pueden hacer todo. Con Ramón es bueno trabajar, me encanta trabajar con él, siempre hay una anécdota, con Cabillón y él fueron los dos que tuve. Somos medio iguales, en la forma de debatir, absorbo la experiencia que tiene, tiene historia, es un símbolo del fútbol de Paysandú, le falta ganar una copa de selecciones”.
Young, allá vamos
Junto a Ramón Silvera formará parte del cuerpo técnico de la selección de Young por segundo año consecutivo. Se suman Guillermo Santos como ayudante y Walter Pérez como entrenador de arqueros.
A propósito señala que “Ya estamos mirando partidos en Young, la base está allá, falta incorporar jugadores y agregar 2 jugadores que no pudieron jugar el año pasado. Aún no terminó el fútbol de Young. Yo siempre digo que los que te sacan campeones son los jugadores”.
Consultado sobre las diferencias con Paysandú, indicaron que “el primer año se notó lo físico, la táctica, la forma de jugar, en Paysandú se juega más a la segunda pelota, y allá querían salir jugando, descuidaban la defensa, yo he visto profes que lo sacan a correr y cosas increíbles a veces. Cambió la preparación física, y no es lo mismo 4 años atrás y ahora. Hoy la función más importante es trabajar en lo táctico, y es la del dt. Mi trabajo fuerte es en la pretemporada. Hay que trabajar en intensidad y tener pausa”.
Sobre su futuro César sueña con el profesionalismo, “de lo único que hablo es de fútbol”.
“Tuve una posibilidad de ir a Guatemala pero estoy haciendo curso de entrenadores y quería irme con más base. La idea es emigrar quizás mejor que en Montevideo es ir al exterior. Lo importante es mantenerse en el tiempo y que los jugadores te recuerden por cosas buenas”.
