Movimiento Paysandú Nuestro

La organización valoró en forma positiva la participación en la actividad “El Paysandú que queremos”, impulsada por la Intendencia, al tiempo que convocó a “no quedarse de brazos cruzados” ante los desafíos que implican fenómenos como el cambio climático y el descenso energético.

La jornada celebrada el pasado 3 de diciembre en la ex Terminal de Omnibus, fue el escenario ideal para presentar una síntesis de las ideas que animan a la organización Paysandú Nuestro. La actividad, pensada por la Intendencia para analizar la reconversión productiva del departamento, reunió a representantes de distintos ámbitos de actividad.

En diálogo con 20Once, Javier Dalmás, Yaneth Bremerman, Cicely Bertin, Noella Pandulli, Alcira Cremona, Dany Thomas, José Belassi y Nelson Gutiérrez, explicaron que la iniciativa representa “lo que las organizaciones siempre reclamamos: una visión prospectiva, de largo plazo sobre lo que queremos para nuestra ciudad”, lo que no se da en forma habitual debido a la dinámica del sistema político partidario, ya que el gobierno se renueva cada cinco años y se buscan resultados para ese período de tiempo. “La sociedad civil, en cambio, tiene otra dinámica y se puede permitir una mirada más a largo plazo” apuntaron. “La idea de Paysandú a veinte años nos sedujo y fuimos con una propuesta concreta, que veníamos estudiándola desde hace mucho tiempo y pudimos presentarla. Tratamos de juntar varias ideas dispersas bajo un paraguas que las contuviera”. Esta propuesta, El Paysandú que queremos, “nos vino justo para este momento que estamos transitando como grupo”.

Paysandú Nuestro “tiene como objetivo aportar a la construcción del futuro sin dejar de preservar el pasado, de conciliar el bienestar económico con el desarrollo como sociedad sin perder de vista que todas nuestras actividades, las económicas, sociales, la vida misma son sub sistemas de un sistema mayor , que los contiene y es el planeta tierra. La organización pone énfasis en la incidencia política y puesta en agenda y en voz pública de las problemáticas ambientales, y también actúa en educación ambiental junto al grupo GENSA en centros educativos. Con acciones de reforestación y mantenimiento en la costa y espacios verdes de la ciudad. Preservando la biodiversidad con la creación del Arboretum Ricardo Carrere con decena de especies en riesgo representadas en un espacio público.

La idea que presentaron fue “Paysandú, ciudad en transición”. El movimiento Ciudades en Transición surgió en Inglaterra en el año 2006, sobre la base de dos premisas. Una de ellas es que nos encontramos -de acuerdo a información de la propia Agencia Internacional de Energía- en lo que se llama el pico del petróleo, “ya que se está terminando el petróleo fácil, económico al que estamos acostumbrados”. “Eso ya lo vimos al tratar el tema fracking. Se está yendo hacia formas no convencionales. En los próximos años puede haber escasez de petróleo y seguramente a un precio mucho mayor que el actual, lo que va a llevar a resentir la producción de algo tan básico como los alimentos. La otra premisa es el cambio climático, que traerá serias dificultades para producir alimentos. Lo que propone Ciudades en Transición es relocalizar la economía, hacer cadenas productivas más cortas vinculadas a la propia ciudad donde se producen y consumen los alimentos. El dinero que eso genera queda en la zona, y nos garantizaría algo tan básico como la soberanía alimentaria”. En tal sentido mencionaron que “muchas de las frutas y hortalizas que consumimos acá se producen en Salto. Van al Mercado Modelo en Montevideo y desde allí vienen en camión a Paysandú, y de repente se van a Guichón”.

CONTINÚA EN EDICIÓN PAPEL.