José Verri/Mauricio Dotti

Allá lejos, por los años 80, la zona urbana de Paysandú finalizaba en el norte, en la escuela 57, ubicada en calle Vizconde de Mauá y número 5. Si se seguía caminando hacia el norte todo era chacras de productores básicamente hortícolas. Frente a esa escuela, o mejor dicho una cuadra antes, el estado había construido a mediados de los años 70, por esa calle entre Número 3 y Número 4, varios block de viviendas muy modernos para la época. Esos bloques estaban destinados a los empleados de ANCAP, y sobre calle número 4, se construyó una cancha multiuso, del estilo Plaza de Deportes de aquellos años, con dos tableros que eran frecuentados por los chicos recientemente afincados en el barrio.  Cerca de 15 años después, a mediados de los 80, se funda un club con el nombre del barrio, que se inscribió en la Liga de Basquetbol de Paysandú. En aquella época existían dos divisionales y en el año 1988 el club logra en una muy  recordada fina frente a Centenario, el ascenso a Primera División. Por diferentes causas el club no continúa hasta que en 1999 la Intendencia de Paysandú construye el actual gimnasio en esa vieja cancha abierta, y desde ese año a excepción del año 2008, ha estado siempre en la Liga de Paysandú. En todos esos años la importancia mayor se le daba al equipo de primera división, y recién a partir de mediados del año 2000 se comenzó a trabajar en categorías formativas.

En la actualidad la realidad es muy diferente a la de los comienzos, y justamente la prioridad está en las formativas, ya que se compite en mosquitos, premini, mini, sub 14, sub16, sub18 y sub 20; en primera se dejó de competir y 2011, y es una categoría que “llegado el momento decantará sola y se armará…”, al decir de su presidente José Silvani, al frente del club precisamente desde ese año.

Al respecto el presidente realizaba un balance del año 2016, y nos decía “…que es muy positivo, de 4 categorías competitivas se estuvo entre los 4 primeros en 2, y casi en 3. Sin embargo hay que mejorar el formato de competencia, ya que se jugó en forma muy discontinua y los que no clasificaron jugaron hasta el mes de Julio…”. Recordemos que este tema fue tratado en notas anteriores, y hemos visto que los dirigentes de varios clubes coinciden en este aspecto.

El club se halla ubicado en una zona densamente poblada, pero según nos decía Silvani, ”… se hace muy difícil arrimar gente, hay competencia con el fútbol y con demás atractivos que tienen los jóvenes hoy en día…” El presidente apuntaba que el caudal social son los 130 o 140 chicos que realizan básquetbol en la institución. El club apuesta por tener y brindar a os chicos buenos entrenadores, profesores de educación física, materiales y un contexto que haga que quieran practicar allí.

Y si de dar paso cortos se trata, Pay Cap es un ejemplo. Apostó a la cantidad primero, cuando el club estaba prácticamente devastado en 2008, y luego a la calidad. Los resultados empezaron a aparecer, y en estos 3 últimos años y muy de a poquito, el equipo celeste comenzó a aparecer  en los play off de varias categorías formativas, desplazando incluso a equipos con más años de historia y trabajo.

Al respecto Silvani decía ”…si bien hemos clasificado y estamos muy conformes, deja mucho que desear la competencia local, donde se ha competido muy poco y en forma desordenada y discontinua…”; “…hay que apostar a fortalecer lo local, ya que a nivel de OBL, muchos equipos de Salto y Mercedes no le dan trascendencia a este torneo y vienen por cumplir, en algunos casos con 5 o 6 jugadores. Para Pay Cap y todos los equipos esto cuesta mucho, viajar afuera implica gastos de pasajes, mientras que jugar de local acarrea gastos de jueces…., y ni Salto ni Mercedes en general presentan el mismo interés y seriedad que los equipos de Paysandú…”. En opinón de Silvani, “…para  competir así es mejor fortalecer lo local y al final sí, que clasifiquen los 4 mejores, pero no de esta manera que varios equipos quedan sin competencia a mitad de año….”

El club Pay Cap apuesta fuerte para 2017 al proyecto iniciado en 2011 de trabajo en formativas, que los jugadores tengan todo para no dar ventajas en lo deportivo. Respecto a la primera División aún no se encuentran preparados para afrontar esta categoría, y además “….no vemos ningún tipo de motivación para una institución como la nuestra jugar un campeonato de 3 meses de duración con mayor cantidad de partidos con canchas vacías que generan déficits y por consiguiente deudas…”

Esta institución ha dado pasos que en su momento parecían muy cortos pero que vistos en perspectiva y en una serie de años han sido gigantes.. Uno de los aspectos mas destacables es el de haber permanecido en actividad en incluso haber resurgido luego una desaparición generada en 2008, y que hoy estructuró una escalera de categorías que primero fueron nominales y hoy son competitivas. Siempre es bueno para mejorar el nivel, que la competencia sea buena, y cuanto más cantidad y diversidad de equipos existan mejor y más fuerte será la misma.