Centro Pelotaris Campeón 2016

Luego de un torneo al que ya nos estamos acostumbrando en los últimos 10 años, de corta duración y con muy poco atractivo en lo deportivo y económicamente pobre incluso en recaudaciones hasta para los que definieron, Centro Pelotaris se coronó campeón por tercer año consecutivo y logró así el 17° título de su historia. Es además un detalle que los vascos han disputado 20 finales y perdieron 3, ante Colón BBC en 1994, y frente al por aquel entonces súper poderosísimo Paysandú Wanderers en 2008 y 2011.

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Allá por marzo del pasado año en el período de pases el “pelo” se reforzó como para no depender de fichas extranjeras o nacionales ni tampoco de proyectos revelaciones que pudieran surgir en el club. Al plantel campeón de 2015 le sumó a Cadenaso, que no jugaba desde el 2013, a Maxi Cabrera, proveniente de Touring BBC, a Ramiro Lamas que dejó Colón BBC, y la vuelta de Matías Carballo, que había estado un año en Barrio Obrero, en esa temporada con muchísimos minutos en cancha. Estas incorporaciones fortalecieron el medio juego y el juego interno, y dotaron de variantes a un plantel ya de por sí largo. Solamente perdió al joven y talentoso Carignani, pero el crecimiento de Nolla más los valores que ya estaban, como Tisierre, Crespi, Fernández, Pérez y Miranda, le dieron a priori un favoritismo lógico allá por marzo de 2016.

Sin embargo era muy pronto para evaluarlo, y más aún  en este formato de competencia donde todo se enfría de manera antártica, se arman los equipos en marzo y se empieza a jugar en setiembre u octubre. Y de esta manera lo que Pelotaris fue generando en nombres fue paulatinamente emparejado por equipos como Touring o Allavena e incluso el mismo Wanderers que a la falta de nombres le pusieron una competencia contínua en sub 23 e incluso sub 18, con jugadores que iban a jugar en primera, mientras los mayores de 24 años del campeón y por supuesto de los demás equipos, cumplían un año sin competencia e iban mentalizándose para jugar 6 meses después.

Es así que en un torneo breve, logró un nuevo campeonato apoyado en tres o cuatro pilares fundamentales que todo equipo que aspire a algo debe tener, por ejemplo, entrenar con jugadores del medio, sin depender de fichas nacionales o extranjeras que llegarán el día del partido o una semana antes. Y si bien el entrenador hizo declaraciones que están de acuerdo a su bajo perfil, como que por ejemplo el mérito es de los jugadores, es el DT José  Verri uno de los responsables de haber generado en los mismos ese compromiso con la causa y de transmitirles cosas que hacen a la cuestión en este tipo de torneos, más allá de la planificación específica de cada partido o jugada en particular.

El lograr que cada jugador tenga claro su rol en el equipo, implica algo tan grandioso como convencer a un grupo dejar de lado los personalismos y los egos en pos de un objetivo común. La solidaridad entre compañeros se ve dentro de la cancha pero se viene construyendo desde muchísimo antes. Lograr involucrar a un jugador de la casa y con mucha experiencia, como Gastón Díaz, para que transmita cosas al grupo, incluso sabiendo que va a tener pocos minutos en cancha, es un mérito exclusivo del entrenador.

Por eso, si bien es cierto que el mérito es de los jugadores, hay que decir que ese mérito es construido a partir de un entrenador estudioso e inteligente, y también a partir de la mística y el fuego sagrado que existe en los equipos deportivos, en este caso Pelotaris, pero que también supieron tener Allavena o Wanderers, e incluso Colón y Touring en épocas de triunfos. Esa mística, la que sin subestimar al rival te hace ganar de antemano los partidos, la que hace que un rezongo o una puteada de un jugador sea entendida como una parte de la mejora y no como un insulto, y que es tan complicado de lograr en los planteles de hoy en día, es la que Pelotaris maneja hoy y le permite ser campeón. Y  que sin duda hay mucho de mérito en una dupla de lujo, al menos para este medio, como lo son Crespi y Tisierre, más un león como German Fernández, verdaderos líderes de un equipo que si en algún momento pareció caer fue sostenido por estos pilares que aguantaron todo lo que se venía.

Por eso es que desde estas páginas felicitamos a los vascos, y en este saludo incluimos a planteles y cuerpo técnico, pero también a los silenciosos e incansables que día a día trabajan en el club para mantener la llama de ese fuego sagrado encendida. Felicitaciones Centro Pelotaris!