Tres empresas, dos de ellas de Montevideo y la restante de Paysandú, se presentaron al llamado para explotar la denominada zona azul o estacionamiento tarifado. La misma abarcará la zona comprendida entre las calles Sarandí, Uruguay, Montecaseros y Treinta y Tres, y tendría un precio de 30 pesos la hora y 20 pesos los treinta minutos.

Para el pasado martes a las 21 horas, se estableció la continuación de las tareas de pintura de los cordones en calle 18 de Julio desde Luis Alberto de Herrera hasta Treinta y Tres Orientales, con interrupción total de la circulación vial en la cuadra intervenida. La ejecución de estos trabajos había comenzado la noche anterior.

Se espera que el nuevo sistema comience a funcionar en febrero, con el objetivo de “seguir mejorando la movilidad urbana y las posibilidades de acceso al micro centro”.

En cuanto a los vecinos de la zona azul, desde la Intendencia se asegura que se contemplará su situación mediante “planes especiales, con exoneraciones o bonificaciones importantes”.  Ya está vigente un llamado para los residentes que carecen de garaje, que deben anotarse para poder ser contemplados.

El director de Tránsito Federico Álvarez Petraglia, explicó que: “quienes tengan garaje podrán parar frente a sus domicilios, sin problema, simplemente tendrán que pintar en la puerta de ese espacio la señalización y el número de la matrícula del vehículo”. Para las demás personas, inquilinas o propietarias, “habrá un plan que se está definiendo ahora para el cual se van anotando 25 personas” y que se negociará con la empresa que resulte ganadora de la licitación.

Informó que actualmente “circulan en la ciudad más de 100.000 vehículos cuando en 1975 había sólo 5000 transitando por un cuadrante, el comprendido entre las cuatro avenidas, que desde entonces no ha cambiado, no se ha ampliado”.

La Intendencia remitió a la Junta Departamental la propuesta para ampliar la Zona Azul, modificando el decreto que la reglamentaba, sancionado en 1994. La propuesta fue votada por 26 ediles en 30 presentes, o sea que fue apoyada también por representantes de la oposición. Las voces discordes advirtieron “un afán recaudatorio”, y calificaron la medida como “privatizadora”. Desde el gobierno departamental replican que los cambios implementados en materia de tránsito, han logrado “un reordenamiento importante” a través de la incorporación de tecnología e infraestructura, “para que hoy Tránsito sea una Dirección moderna, bien equipada y con presencia en el territorio que era lo que queríamos para la primera etapa” destacó el director de Tránsito.