El concejal Gino Belveder dialogó esta mañana con el portal para “fustigar el funcionamiento de la alcaldía de Quebracho” al mando del escribano Mario Bandera.
Expresó que la misma “está en crisis la institucionalidad de la alcaldía de Quebracho porque el alcalde no cita a reuniones, a las resoluciones las toma de forma personalizada”.
En los últimos tiempos no se hizo audiencia pública, no informándose del gasto.
“Él redobla la apuesta, además tiene la mayoría para votar. No le interesa trabajar con los demás concejales”. Por ley los municipios tienen una composición colegiada.
“Esto es desde el principio, no ha cambiado nada. Ha cambiado su estrategia de ir cambiando todo esto. No está en cuestionamiento su función, si la hace bien o mal”.
Recordó que “los alcaldes son ordenadores de pago, no de gasto. El 23 de diciembre hizo el informe de lo hecho en todo el año a través de un power point. Nosotros nunca firmamos una partida de gasto, tendríamos que firmarlo todos por ley.”
Agregó que “las cosas se hacen. Yo no justifico que el alcalde ande arriba de las máquinas, tiene que estar el maquinista en las máquinas. Él tiene que estar con el teléfono pidiendo fuentes laborales, gestionar la vivienda, ese es el trabajo del gobernante. No puede ser de capataz y mayordomo”.
Esto pasa dijo porque “a Paysandú un día le gustó que alguien entrara a los boliches y te dijera como estás, que fue el caso de Larrañaga. Es un populismo”.
