En los últimos días se ha dicho y hablado mucho acerca de las dificultades que se están presentando para la conformación de un grupo de gente que trabaje para el Básquetbol de Paysandú, léase, un Cuerpo de Neutrales. Se trata como ya lo hemos tratado en notas anteriores de un deporte que ha venido decayendo en nuestra ciudad en los últimos tiempos si tomamos como referencia los torneos de Primera División. Sin dudas que, en esta categoría, la excepción fue el año 2013 donde su jugó integrado con los 6 clubes de Salto. En ese año, el Torneo del Litoral Norte (TLN), impulsado desde la liga de Paysandú presidida en ese entonces por Andrés Piaggio, y acompañado por el presidente de Salto Eduardo Supparo, pareció ser un punto de inflexión en las competencias locales. Sin embargo en años posteriores la competencia decayó en nivel para volver a ser estrictamente local a partir de 2015. Diversos factores influyeron para que esto suceda, y creemos la principal es de carácter económico, ya que este desafío de competir más no se vio reflejado en el interés clubista de invertir en mejorar sus equipos.
Sin embargo aquí en Paysandú, y confirmando lo que planteaba días pasados a 2011 el presidente de Centro Pelotaris, Sr. Marcelo Rodríguez, a nivel de formativas se trabaja muy bien a nivel de clubes y los resultados avalan este razonamiento. Paysandú ha dominado los torneos regionales de clubes y en la competencia de selecciones estuvo muy cerca dando muchas ventajas de preparación y condiciones.
Hemos venido sosteniendo hace tiempo que la dificultad para conseguir dirigentes no es “mérito” exclusivo del básquetbol, basta con ver otros deportes, o las propias internas clubistas. Sin embargo no nos parece tan dramático como por ahí hemos escuchado o leído, a tal punto que se diga “…nadie quiere trabajar en el básquetbol por que los clubes son muy complicados….” O “…yo no agarro la Liga…”. Creemos que en esta temporada, a pesar del tiempo del año 2017 que ya ha transcurrido, y aún sin tener conformado un Cuerpo de Neutrales, la Mesa de Clubes conformada por Centro Pelotaris, Centro Allavena y Touring BBC, ha ido adelantando camino en muchos sentidos, y se estaría prácticamente en condiciones de comenzar las actividades de Formativas en los últimos días de Marzo o en comienzos de Abril. Restan definir algunos detalles y conformar órganos como el Colegio de Árbitros para dejar establecido la forma de disputa de los torneos de Formativas hasta sub 23 inclusive.
Lo que creemos es de las cosas más positivas de esta supuesta “acefalía” y “anarquía transitoria”, que algunos se empeñan en magnificar, es que se están dando las condiciones para que todos los actores de este deporte sean escuchados e integrados a la elaboración de una competencia mejor y más positiva para el básquetbol local.
Los entrenadores, que durante años reclamaron ser escuchados, tendrán la oportunidad por decisión de los propios clubes, de proponer las formas de disputa y las condiciones de los torneos locales. Los clubes no serán manejados a base de decretazos como venía sucediendo en los últimos años, principalmente en el 2016, donde el margen de discusión y maniobra era escasísimo. Y en ese sentido, y aún no sabemos a ciencia cierta en que parte de este juego entrarán a tallar, los principales protagonistas, es decir los jugadores, han venido manteniendo reuniones y también suponemos reclamarán por lo que ellos consideran deberían ser escuchados. Por su parte los árbitros, presentaron días pasados el ajuste de aranceles actualizados a 2017, aunque suponemos que también serán recibidos para recoger sus inquietudes si es que las plantean.
Todo este contexto se da, cuando estamos en presencia de una temporada histórica y con una gran dicotomía; a nivel de Formativas con 9 equipos en sub 14, y sub 16, y 7 en sub 18 lo que asegura siendo conservadores, con torneos tradicionales a dos ruedas, un mínimo de 18 partidos por equipo (aunque este número será superado ya que seguramente se van a jugar torneos de oro y plata dividiendo y nivelando la tabla luego de disputar las dos primeras ruedas). Si a esto le sumamos además, que es muy probable que se sume a las competencias de Formativas a las categorías femeninas, el marco es muy favorable para llegar a lo que se está reclamando hace años de parte de mucha gente, es decir, competencia continua, variada e intensa desde Marzo-Abril a Noviembre-Diciembre. Por otra parte, 4 equipos en sub 23, y 5 en sub 20 y Primera, que a priori y principalmente en esta última categoría, indica que se va a tratar de un Campeonato breve y con pocos atractivos, aunque se podría pensar en mayor nivel de jugadores. Quizás la estrategia a largo plazo sería tender redes para jugar con clubes de otro departamento o si no, de manera real y no a base de pura demagogia, fomentar desde la propia liga, la incorporación de clubes a la Liga de Básquetbol de Paysandú.
Es decir el desafío está planteado y la pelota está en la cancha que la mayoría deseaba estuviera, es decir, la de los protagonistas del juego.
