Con el Profesor Carlos Damico, presidente de la Liga de Básquetbol de Paysandú.
En los primeros días del mes de abril, y luego de más de un mes de estar sin presidente, La Liga de Básquetbol de Paysandú ha logrado concretar la incorporación para ese cargo que se encontraba acéfalo al Profesor Carlos Damico Menta. Hombre de básquetbol y del deporte en general, docente y militante político, llega con aire fresco para conducir los destinos de una de las ligas más laureadas del interior en este deporte. Ni bien asumió el cargo mantuvo contactos con varios actores del deporte local, entre ellos presidentes de clubes, entrenadores y árbitros para diagramar la temporada 2017, aunque se desprende de la charla que mantuvimos que su idea es de mucho más largo alcance.
Aquí transcribimos la nota que le realizamos días atrás al flamante presidente de la LBBP.
-¿Cómo llega Damico a la LBBP?
En primer lugar debo decir que asumimos una liga con un local que fue dejado en 2015 en muy buenas condiciones y saneada económicamente. No se está empezando de cero sino que hay una base, además hay un buen vínculo con la FUBB y se compite bien en lo local y también a nivel regional. El llamado me toma por sorpresa primero y luego me llena de orgullo y a su vez es una enorme responsabilidad por tratarse de un deporte con una hermosa y gran historia, de lo mejor del país. Llego al cargo porque se acercó gente de la conducción de la liga, responsabilidad de 3 clubes, y se nos manifestó que estaba el apoyo del resto de los clubes. Previa consulta a la familia, y teniendo en cuenta responsabilidades laborales y políticas, decidimos aceptar el desafío.
–¿Cómo se encara el trabajo para la temporada?
Debido a que los tiempos son acotados, el planteo nuestro era claro: si los clubes están dispuestos al trabajo colectivo se aceptaba. Hay diferentes áreas de trabajo y hay que formar equipos y comisiones en ese sentido. La respuesta fue positiva y arrancamos.
-¿Cuáles son los ejes en los que se centra el proyecto de trabajo y conducción?
Nuestra idea tiene 3 pilares fundamentales, siempre apoyadas reiteramos en el apoyo clubista. El primer punto es el desarrollo del básquet a todo nivel, no sólo lo competitivo. Que sea más allá de los clubes, cumpliendo además ese rol de inclusión con participación, integración y formación, que están cumpliendo los propios clubes.
El segundo punto es el desarrollo de la competencia actual a través del trabajo sobre las capacidades de todos los actores (jueces, entrenadores, dirigentes, etc). Estamos pensando además en trabajar fuerte con la Secretaría Nacional de Deportes, la UdelaR y la Intendencia Municipal de Paysandú. La idea es encontrar los caminos y la manera de ir integrando al interior del departamento, ej Guichón y Quebracho, y también localidades cercanas como San Javier y Young, este último parcialmente integrado. El gran objetivo final es retomar de manera seria y consistente en el tiempo la competencia con el básquetbol argentino, principalmente con el litoral argentino (provincia de Entre Ríos y Santa Fé básicamente).
El tercer punto es la inclusión del básquetbol femenino; hay avances generados para esta temporada con el proyecto presentado por la Asociación de Entrenadores Local, donde se va a jugar integrado. Nuestra idea y la de los clubes es lograr incorporar clubes a la competencia femenina. Para ello se deben incluso romper viejas estructuras formales, por citar un ejemplo permitir a clubes que tengan equipos femeninos participar de la competencia formal de esa categoría, aún sin estar afiliados a la liga local en una primera instancia.
-¿Qué proyectos hay en mente para largo plazo? Decimos esto por qué los clubes critican las gestiones anteriores, por la falta de planificación.
La idea es incluir al deporte, y aquí hay un dato que es llamativo: la: mitad de la población del departamento no tiene actividad no sólo de básquetbol sino también del deporte en general mas allá de avances que se están dando. Cómo les manifesté a los clubes en la primera reunión que mantuvimos: debemos darnos la oportunidad de soñar.
–¿Como ves el proyecto de selecciones formativas uruguayas de Signorelli?
No lo conozco a fondo, leí una nota y considero que está bien orientado, debería seguir desarrollándose y no quedar en eso. Así como nuestra propuesta para el básquetbol de Paysandú es lograr que todos los clubes tengan el mismo patrón de juego, en la FUBB se debería estar pensando lo mismo, es decir que las ligas del interior y la capital jueguen de la misma manera. Imitar lo bueno que hicieron por ejemplo Argentina o Yugoeslavia, donde en determinado momento todos los equipos jugaban “juego de pases”, o “posteriormente correr y tirar”, y era el patrón de juego de todo el país.
-¿Qué rol cumplen los las federaciones deportivas y el estado en el apoyo al deporte?
Las federaciones y los clubes no pueden estar de espaldas a que, por ejemplo, la mitad de la población no compita. Esto no se da en el caso del fútbol, en mi opinión por 2 razones: tiene otro “gancho” y además otro apoyo político que no tuvo el básquetbol. Hay que insistir con la Secretaría Nacional de Deportes (SND), y no es sólo en el básquet sino también en otros deportes. Es un trabajo donde deben intervenir y trabajar conjuntamente actores públicos y privados. Con más gente haciendo deportes y más deportes hay mayores chances de desarrollar buenos deportistas. Por ejemplo Claudio Charquero fue atleta y luego basquetbolista, Willy Gutiérrez, Nicolás Lodeiro en su niñez practicando varios deportes; en todos los casos no se dan lesiones y además se desarrolla la capacidad coordinativa, la adaptación a la toma de decisiones. Cuanto más deportes se hagan en las edades formativas mejor es para el desarrollo de lo lúdico, la salud en general y el desarrollo de estímulos”.
-¿Por lo visto estamos ante un proyecto macro de conducción que llevaría mínimo 10 años?
(risas) “Hay un montón de ideas, y si hay ganas de trabajar de parte de todos los que estamos en esto, es algo para intervenir a todo nivel y de manera coordinada entre varias disciplinas, desde la sicología, lo sociología, la medicina, la economía, etc.
