Es la nota de tapa del semanario en la jornada de hoy. Aquí com partimos un adelanto.

La polémica se instaló…

¿Es adecuado usar el Florencio Sánchez como escenario alternativo para el carnaval?

El comunicado de la Intendencia que se puede leer en la página oficial de la comuna, en el link (http://paysandu.gub.uy/promocion-y-desarrollo1/cultura/comision-de-carnaval/5402-carnaval-2018-estan-definidas-las-fechas-de-inscripcion-desfiles-y-concurso-oficial) brinda detalles sobre el carnaval 2018.

En el mismo se señala en un párrafo que “el lugar alternativo -en caso de lluvia- será el teatro Florencio Sánchez, ya que se ha decidido que no habrá suspensión de fechas”.

El escenario será nuevamente el anfiteatro del río Uruguay y solo en caso necesario se trasladarían los espectáculos a nuestro máximo teatro.

Rosina Giamberini, coordinadora de Cultura

Al respecto indicó en el programa de la radio Charrúa La verdad sea dicha que “es un escenario alternativo el Florencio. En todo Uruguay pasa menos en Paysandú. Es una cuestión de necesidad, febrero es lluvioso y terminamos posponiendo las etapas. Las condiciones son bárbaras por un tema acústico, locativo. En Fray Bentos o en Mercedes siempre van al teatro en caso de lluvia”.

Agregó que “acá viene la murga de Soriano y si se suspende se originan gastos, necesitamos un espacio para que se pueda cumplir la artística. El teatro es para el pueblo, ya sea ópera o carnaval. Esta administración no tiene cultura de élite para ninguna infraestructura”.

Rubens Stagno

El arquitecto respondió en los siguientes términos, “es una sala que debemos cuidar. Por eso desde hace años constituimos el Grupo Astor para recuperarlo y contar con una sala alternativa. Mientras otros entraron, estuvieron media hora y cuando salieron dijeron que había que demoler todo. El carnaval es una expresión cultural arraigada en nuestro pueblo. Me gustaría que solo se usara el Florencio para la final del concurso apuntando a los conjuntos que ofrecieron mayor calidad. Tengo un poco de temor por el uso de esta estructura no adecuada para sonidos superiores a 60 decibeles o al cuidado del equipamiento que después resulta costoso limpiar o reparar. Recuerdo que por ejemplo los chicles son difícil de despegar de butacas y alfombras”.

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