A través de un grupo de padres vinculado a las actividades de basket y voleybol, club Remeros pintó la semana pasada el piso del primer gimnasio cerrado de Paysandú. Una loable iniciativa que también incluyó el acondicionamiento de las tribunas. Los próximos pasos tienen que ver con el lavado y pintado de las paredes laterales y la adquisición de un tablero para poder tener actividad oficial.
Sin dudas que la obra mayor será la impermeabilización del techo pero principio requieren las cosas. Directivos del club manifestaron a nuestro medio que hay horarios disponibles en el gimnasio para que se puedan realizar actividades para socios y no socios.