Ayer en la mañana acompañamos a través de una salida desde el Yatch club, en el barco María del Cármen, una visita a la zona de Paso Garibaldi, próximo a Concepción del Uruguay. Allí está el barco Américo Vespucci propiedad de la empresa belga Jan de Null. El mismo está dedicado al dragado.
La manager del proyecto Bernardet Jiménez y el capitán del barco, el belga Dave Nokitic nos explicaron la operativa.
Hay argentinos, uruguayos, croatas, holandeses a bordo, en total son 19 personas.
Dave siempre quiso navegar al igual que su padre y hace 21 años que lo hace teniendo un régimen de 6 semanas trabajando y 6 semanas de descanso.
«Se entra como marinero a trabajar aquí y luego se hace carrera» indicó el capitán belga en un muy buen español.
Ha estado mucho tiempo en Argentina, también en Singapur, Malasia, entre otros países.
La mayoría de los barcos son nuevos y la principal actividad de Jan de Null es precisamente el dragado.
El trabajo en el río «es relativamente fácil, no hay mayores problemas. Empezamos con tranquilidad y se ha cambiado todo esto».
El objetivo en la zona es que «hay varios bancos de arena y hay que pasarlos. El río es muy dinámico, estamos haciendo un canal con suficiente profundidad para que pasen barcos de cierto calado».
Hasta octubre se estará trabajando, dependiendo de como vaya la producción. Hay dos etapas, la primera de profundización y ampliación que es lo que se está haciendo ahora y luego en función de la sedimentación que haya, será la segunda etapa.
«Son 17 pasos salvo Casa Blanca y Montaña que se hizo el año pasado y Marquez superior, el mantenimiento son 200 kms» dijo Jiménez en rueda de prensa.
extracción del dragado.
La marea de 2 metros es necesaria para dragar en algunas zonas.
El dragado tiene el propósito de facilitar el comercio por el río Uruguay, hecho que Paysandú lo ha palpado de forma notoria.