Iniciativa de la Junta Departamental

Bajo el título “Atención a hombres que deciden dejar de ejercer violencia”, el programa ya se aplica en Montevideo.

Mariannina Álvarez

Se estima que el centro comenzará a funcionar en los primeros días de setiembre. La asistencia se brindará, siete horas a la semana, en un local de ASSE con entrada por Vizconde de Mauá. Estará dirigida no solo a varones que deben utilizar la tobillera electrónica por disposición judicial ante denuncias de violencia doméstica, en los casos derivados por el Poder Judicial, sino también a todos aquellos hombres que requieran el servicio.

El equipo a cargo trabajará en forma coordinada con aquel encargado de la atención a mujeres, y elaborarán un informe para remitir a la justicia. Se trata de una psicóloga y un asistente social. La capacitación la realiza un experto de España.

La iniciativa tiene como antecedente la moción presentada en la Junta Departamental, en febrero de 2017, por las edilas Libia Leites, Raquel Medina, Rosanna Cabillón, Laura Cruz y Carmencita Martínez. La misma señala, en su exposición de motivos, que “el enojo es una emoción. La violencia es un comportamiento aprendido. Así encara este programa que se está llevando a cabo en Montevideo”. El programa “promueve el compromiso de los varones con la equidad de género y el fin de la violencia hacia las mujeres. Asimismo acompañan su reflexión sobre masculinidades que aportan a la relación igualitaria entre mujeres y varones”. Las promotoras de este planteo destacan que “sirve como estrategia para la erradicación de la violencia contra las mujeres, ya que también incluye la reflexión sobre relaciones igualitarias entre ambos”. “Considerando los casos de denuncias continuas en nuestro departamento, entendemos que es necesario y sería muy útil, que este programa se lleve a cabo también en Paysandú” concluye la moción.

El 23 de julio pasado, las edilas informaron que la Comisión de Derechos Humanos, Equidad y Género del legislativo comunal recibió a Fernando Torres, en representación de Inmujeres, integrante del Consejo Departamental Consultivo para una vida libre de violencia de género hacia las mujeres, quien manifestó que “el trabajo con varones en Paysandú es nuevo, aunque hay técnicos que los atienden de manera particular”. Las edilas explicaron que “la primera experiencia la posee la Intendencia de Montevideo, que cuenta con ese servicio trabajando de forma grupal con varones que deciden dejar de ejercer violencia”. Informaron que la Comisión Departamental “el año pasado se enfocó en dos cosas: promover que se instalara un servicio público en Paysandú para los varones y por otro lado, ya que en el interior del país faltan técnicos, capacitarlos e invitarlos a Paysandú”.

Se trabajó junto a la Universidad conociendo experiencias desarrolladas en otros departamentos. Se invitó a Juan José Vique, licenciado en Trabajo Social, quien se ha especializado en la atención a varones, y se invitó a Darío Ibarra, director del Centro de Estudios sobre Masculinidades y Género. Ambos participaron de una conferencia en la que explicaron las metodologías que utilizaron. Ante el interés que despertó lo relatado por Vique, éste impartirá un curso de 20 horas, para proporcionar insumos a los técnicos que trabajan en estos temas.

Según informa su portal en internet, la Intendencia de Montevideo brinda el servicio sin costo, a través de la División Asesoría para la Igualdad de Género. El objetivo “es erradicar la violencia intrafamiliar masculina basada en género, con énfasis en la violencia sexual y física”.

El documento da algunas pautas para identificar conductas problemáticas: “Te enojas con tu pareja cuando ves que está hablando con otra persona; le pedís que se cambie de ropa porque te parece que está provocando; le decís que es inútil y que no vale como persona; presionas para tener relaciones sexuales; sentís que tu pareja es de tu propiedad o que te debe obedecer; enojado rompiste o destruiste cosas de la casa o alguna pertenencia de tu pareja; sentís que tenes mucha bronca dentro tuyo; por momentos sos violento con tu pareja; te da bronca cuando te dicen que no”.

El texto señala que “participando en este grupo podrás aprender a manejar tus sentimientos y actitudes frente a tu pareja y tomar conciencia de las consecuencias negativas que tiene la violencia en vos, tu pareja, tus hijos/as y la sociedad en general. Como personas tenemos derecho a experimentar enojo y rabia, porque son emociones naturales; a lo que no tenemos derecho es a resolver los problemas y las situaciones difíciles con violencia. Podemos decidir dejar de utilizar la violencia como una forma de relacionarnos con nuestra pareja. La violencia no se justifica ante ninguna frustración ni ‘provocación’”. “Si en la infancia y adolescencia aprendemos a relacionarnos en forma violenta -coninúa- luego se nos hace difícil convivir con nuestras parejas en forma armoniosa. En diferentes ocasiones nos inundan sentimientos de intolerancia frente a lo que nuestras parejas dicen y hacen que nos conducen a querer controlarlas y agredirlas.

Podemos aprender nuevas modalidades de ser hombres, descubriendo nuevas formas de manejar las emociones y sentimientos como la ira, bronca, desilusión, celos, deseos, diferencias de opiniones y distintos gustos”.