Fernando Sollazo
En el básquetbol del interior hay y hubieron muchos equipiers de muy buen nivel, en clubes y selecciones de Paysandú. Ricardo «Ricky» Alderete es un caso inusual ya que de un club sanducero de básquetbol fue convocado directamente a cumplir esa función a la selección Uruguaya de básquetbol mayor. En el año 2015 cuando la celeste era dirigida por el argentino Capelli debutó como equipier Ricardo Alderete cumpliendo una tarea magnífica que dejó conforme a todos. Consultamos a «Ricky» sobre cómo se dio esta etapa tan linda y expresó: «Yo nunca me imaginé llegar a la selección Uruguaya. En ese momento yo estaba trabajando con Mauricio Dotti en el baloncesto de Barrio Obrero. Un viernes de noche estábamos con él, Pablo Lanasa y otros amigos en Allavena. También estaba Héctor Cameselle, un sanducero que actualmente es presidente del Metropolitano pero que en el año 2015 ya también estaba en la coordinación de las selecciones uruguayas. Él comento que estaban buscando un cambio en el equipier de la celeste y me consultó si me interesaba. Quedé sorprendido porque si bien yo siempre cumplí bien mi tarea incluso fui junto al amigo Sosa (falleció el año pasado) el equipier del Paysandú BBC, desde su fundación hasta que se terminó, y también desde el año 1997 estuve con Julio «Pitoco» Britos en el Club Remeros, Aebu, Centro Pelotaris, selecciones de Paysandú como cuando con el entrenador Fernando Rodríguez salimos campeones con los juveniles en el año 2003, Barrio Obrero, Allavena, etc. Yo soy consciente que viviendo en Paysandú y trabajando en club de acá era imposible llegar a la selección Uruguaya. Pero se me dio y no desaproveché la oportunidad». Respecto a su debut nos dijo: «yo nunca había subido a un avión, no tenía pasaporte y lo tuve que sacar para los viajes. Fuimos a Brasilia y me puse una pastilla abajo de la lengua en el primer viaje en avión pero no sentí nada, parecía un viaje normal y al cual ya estaba acostumbrado. Me tocó ir a Brasil, Estados Unidos, Venezuela, Argentina, Chile, y varios países. Fueron tres años espectaculares porque pude trabajar en lo que me gusta, viajar, conocer otras culturas y vivir en competencias de alto nivel como torneo Sudamericano, Preolímpico, etc. Los hoteles y los estadios me dejaron maravillados, pero lo que más me impactó es cuando fuimos a Japón. En Tokio encontró una cultura diferente, un respeto al semejante que es poco usual se vea, son muy serviciales los japoneses. Pero además no se ve un papel en la calle, respetan los semáforos aunque no pasen autos o no ande gente. Es todo diferente, teníamos un guía y una traductora. Incluso en la recepción del hotel si no nos entendían escribíamos lo que queríamos en el celular, se lo dábamos a los recepcionistas y ellos lo ponían en una computadora y veían la traducción. Marcelo Capalbo me decía que disfrutara de ese país porque él que hace años que viaja, primero como jugador y luego como entrenador nunca había ido a Japón y también quedó maravillado de ese país». En lo que tiene que ver a su relación con los jugadores expresó: los muchachos son bárbaros. Todos me apoyaron, Batista un crack en todo sentido, Luciano Parodi e Izaguirre que son se acá espectaculares, con todos tengo hasta ahora una muy buena relación como con integrantes del Cuerpo Técnico y dirigentes. Ricardo actualmente sigue trabajando como equipier en Centro Allavena, tuvo ofertas de equipos capitalinos pero prefiere quedarse en la «heroica» porque tiene su familia que siempre lo apoya. Su señora, su hijo que es entrenador, su hija, en fin, sabe que acá está su pasado, su presente y posiblemente su futuro. Pero lo que vivió con la celeste fue real, capaz que inimaginable pero algo que se le presentó por su capacidad, y un trabajo ejemplar. Felicitaciones!
