El intendente Guillermo Caraballo argumentó a favor de la continuidad de la directora de Cultura, Cinthia Moizo luego de sus desafortunadas declaraciones. Cinco días después de conocerse ampliamente la situación, así se pronunció Caraballo:
Para este intendente hubiere sido muy fácil desafectarla, en la medida que estaría respondiendo a lo que un sector de la opinión pública ha reclamado. Sin embargo, opté por su permanencia porque entendí que lo contrario sería cortar el hilo por la parte más fina. Y esto no es algo que me guste hacer. Cualquiera de nosotros, aun los más experimentados comunicadores, podemos tener lapsus en una entrevista en vivo.
La formación universitaria con la que cuenta la directora nos da garantía de que no ignora las fechas patrias, aunque haya parecido lo contrario por su desafortunada respuesta. Pero por otra parte, Moizo, más allá de declaraciones y entrevistas, en el día a día de los últimos meses, viene ejecutando con sobrada solvencia la excelente política de cultura diseñada desde el inicio de la gestión por la anterior dirección, y que actualmente hace de Paysandú la oferta cultural más destacada de todo el interior del país. Lo que esta sucediendo actualmente en el Florencio Sanchez, lo que dentro de pocos meses va a suceder con la reapertura del ex Cine Astor y lo que estamos pensando para al funcionamiento del nuevo Centro Cultural y Biblioteca José Pedro Varela en el 2019, son apenas algunos de los puntos altos que se han podido llevar adelante gracias al trabajo que realizamos desde 2015 y al conocimiento de primera mano que Moizo tiene de la escena cultural y artística del país y la región.
Por esto, removerla no solo sería cortar el hilo por la parte más fina (actitud que, reitero, no habla bien de nadie y menos tratándose de un gobernante) sino que sería también una medida desproporcionada en lo personal e ineficiente en términos de gestión. Desproporcionada, por el compromiso mostrado por ella desde el momento en que decidió aceptar nuestra convocatoria saliendo de su anterior vida profesional y personal en Montevideo para radicarse en Paysandú y hacer de esta ciudad su casa y apuesta. E ineficiente, porque Paysandú se perdería el aporte de una profesional universitaria, preparada, joven, conocedora del universo artístico y cultural de Montevideo y Buenos Aires.
Saben los sanduceros que si el error tiene que ver con la transparencia en el manejo de recursos, con mal relacionamiento con subalternos o compañeros, o con desvíos en materia programática, no nos temblará la mano para firmar su alejamiento del cargo. Pero en el caso de la licenciada Moizo se trató de una declaración radial que por más desafortunada que haya resultado, no anula ni opaca lo que ya viene aportando en el poco tiempo que está con nosotros y sobre todo, lo que promete en los meses futuros. Cuando la sociedad reclama integrar gente joven a los equipos de gestión debe saber que con la juventud también viene la inexperiencia. Y eso, la obvia inexperiencia en declaraciones a la prensa, fue lo que desató todo este embrollo. Ojalá todos, comenzando por la propia directora, comencemos a dejar atrás lo antes posible este infeliz suceso. Hay mucho -y muy bueno- por seguir haciendo».
