No por esperable el desenlace nos deja de causar asombro la temprana partida del colega Gustavo Gentile, quien hace semanas estaba internado en CTI.

Su salud empeoró en pocos meses. No tenía más de 60 años.

Vinculado al deporte con Gustavo teníamos una muy linda relación.

Inquieto, informado animaba el programa deportivo de la 39 -Clan deportivo- todas las noches y también colaboraba en canal 4.

Pero siempre estaba dispuesto a dar una mano a quien se lo pidiera.

También estuvo muy vinculado a la OFI presentando eventos pero en todos los deportes estaba Gustavo, dejando bien representado a nuestro departamento. Con cámara y micrófono siempre que se podía estaba haciendo la cobertura.

Su temprana partida se va a extrañar en el periodismo deportivo. Una especie de periodista en extinción, de esos que buscaba información y promocionaba el deporte.

A su familia las condolencias en este momento.

Ante la prematura partida de un estimado colega

Escribe Juceda

Sabíamos que estaba luchando para poder superar un difícil quebranto de salud. Confiábamos en su juventud,  en sus fuerzas. Pero no pudo ser y la vida en cualquier momento te juega sucio.

Se nos fue Gustavo Gentile y, sinceramente, tenemos una gran pena.  Un colega que desde los medios donde desarrolló su labor mantenía siempre bien informado a todos.  Estaba en todos lados siempre buscando la noticia.

Muchas veces fue nuestra fuente de información, a la que recurríamos porque  “sabíamos que él sabía”. Y jamás nos negó una noticia.

Teníamos una larga amistad, desde los tiempos que apareció con su amigo Carlos Bentancourt por deportes del diario local.

En la reciente Copa Nacional de Clubes campeones de OFI estuvo ante las cámaras de Tenfield cubriendo los partidos de los sanduceros. Sus comentarios de los partidos fueron de los más elogiados.

Carlos Estefanell, un recordado y queridísimo compañero de El Telégrafo, tanguero y muy gardeliano de una exquisita pluma, en ocasiones así, cuando debía escribirle algo a alguien que se nos adelantó en ese viaje que sólo es con pasaje de ida, siempre terminaba sus notas con un “esperamos en el andén”.