Bandeja de Entrada
24 años de encuentros ….
Por Rotele
Cada año, por estas fechas recibimos la primavera, los gurises andan de vacaciones, los adolescentes con las hormonas alborotadas y los pelotudos como yo, se vuelven a preguntar otra vez para que carajo se hace el bendito encuentro con el Patriarca.
Algún pichón de avispado me dirá que es para honrar a nuestro prócer máximo, algún otro que es un homenaje a las tradiciones, pero la verdad de la milanesa, es que se usa solo como trasfondo político y para chupar y comer gratis durante tres dias. Ni mas ni menos y le guste a quien le guste.
Nada está más lejos de la ideología artiguista que un montón de oligarcas de 4×4 se pasen esos tres días meta beberaje y morfi a costilla del estado (la Intendencia en este caso, o sea de nosotros los que pagamos los impuestos). Porque, estimado pichon de avispado, ¿dónde están –por ejemplo- en esta bendita marcha los infelices que deberian ser los mas privilegiados? Que yo sepa los de a pie no tienen como participar de la fiesta… es más, le diría que algunos ni siquiera conocen la Meseta.
Es una fiesta privada, pagada por el estado. Es un despilfarro de dinero que nadie critica. ¿Dónde están aquellos que reclaman que la Intendencia arregle calles y haga obras y no dicen nada (todo lo contrario) si se despilfarran (como mínimo) $ 500.000 por día para alimentar a estos “aparceros”? A que nadie pone el grito en el cielo por estos U$S 50.000 mas los gastos de funcionamiento de la estructura municipal que cuesta esta fiesta para algunos.
«Deme por eliminao / del monton de pretendientes / que se han afilau los dientes / pa prendersele al asau”(*)
Jamás en estos 24 años fui, ni pretendo hacerlo mientras tenga conciencia. Porque a mi me gustan los verdaderos reconocimientos al Prócer y las expresiones de alegría y fiestas populares que le dejen algo a mi departamento y su gente. No me salgan que esta payasada es una expresión popular y de importancia turística, porque no es ni una cosa ni la otra. No es popular en la medida que no es de igual oportunidad de participación para todos, incluso los de menos recursos (aquellos a los que defendió siempre Artigas) y que alguien me explique lo de turísitica, cuando –según la definición de la palabra- es un conjunto de actividades de negocios que directa o indirectamente generan bienes y servicios que soportan actividades de negocios, ocio, placer, motivos profesionales y otras relacionadas con personas fuera de su residencia habitual. ¿Qué bienes y servicios genera este “encuentro”? ¿Quiénes se ven beneficiados con esta pseudo actividad?
Por otro lado me pregunto donde estan los defensores de los animales que no los veo protestar ni expresarse de ningún modo por el maltrato que los pobres caballos reciben en esta puesta en escena tradicionalista. Se han generado hasta muerte de esos pobres animales… Al parecer tienen más derechos los galgos y los carpinchos que los caballos.
“Pucha pueblero ladino / cuando menos se afigura / que pretendo alguna achura / de las que le han ofertau” (*)
No nos engañemos. No caigamos en la inocentada de no creer que estos encuentros no son solo pulseadas políticas creadas hace una punta de años por un guapo y nada tiene que ver con un “homenaje” o reconocimiento a nuestro Prócer.
Son solo un montón de pseudos gauchos rejuntados en “aparcerias” (¿?) torturando caballos durante tres dias para aplaudirse entre ellos y cagarse de risa de unos pueblerinos y de sus patrones que se disfrazan de paisanos únicamente con la intención de comer y tomar de arriba en una fiesta organizada por y para ellos y pagada por el erario público. Solo falta que en la inauguración la Banda toque La Marcha de Tres Árboles y la joda está completita.
“Mas despacito cuñao / pa que quiero yo ese güeso / puede ir repartiendo el queso / con otros que se lo coman / Yo en el bajo o en la loma / siempre anduve bien montau” (*)
Ah… y por las dudas, si a alguien se atragantó por estas reflexiones, recuerde quien fue que dijo que “con libertad no ofendo ni temo” y en su –verdadero- homenaje, ejerzo mi libre derecho a expresarme por lo que el Pepe tanto luchó. He dicho.
(*) “De la lucha” una canción de Alfredo Zitarrosa