Escribe Libia Leites

Llama la atención en estos últimos tiempos la seguidilla de denuncias que se han producido por violencias sexuales de diferentes características siendo víctimas niñas, adolescentes y también mujeres adultas.

Las personas nos preguntamos qué podemos hacer más allá de condenar a quienes realizan el delito ya sea a través del escrache público o por la justicia.

Se piensa en que apoyo se da a las víctimas después de tan traumática situación y sabiendo que el estado tiene la obligación de proteger especialmente a niños, niñas y adolescentes respecto a toda forma de abuso sexual, entre otros.

Las dudas y el impacto que ha producido en la población este tema por casos particulares que se han hecho públicos también dejan la incógnita de cómo prevenir estas situaciones.

El más comentado es el caso de una actriz argentina que puso en evidencia el perfil de un abusador y de cómo aun no siendo la única que puso en el tapete el hecho, se formó todo un entorno en defensa al presunto abusador, denigrando a la presunta víctima.

La visualización del tema y que los casos se hagan públicos no significa de que estos hayan aumentado. La gente se ha animado más a denunciar.

Las diferentes características de los hechos y de las víctimas dónde ha habido casos aberrantes como la de un padrastro abusando sexualmente de una bebé de dos meses en Las Piedras, una adolescente retenida varias horas en un baldío donde aparte de violarla fue golpeada   salvajemente por el agresor, adolescentes en campamentos y el abuso de una niña aquí en Paysandú fueron los más mencionados.

En el 2018 se detectaron 600 casos de abusos sexuales a niños, niñas y adolescentes en todo el país, lo que significa que la mayoría de los casos quedan en el anonimato.

Son muchas las situaciones lo cual ha llevado a que entre la población se produjera un estallido social a este respecto y que nos lleve a darnos cuenta de que el problema es muy grave y de mucha vigencia.

Cuando una persona es víctima de violencia sexual tanto en la adultez como en la niñez es muy necesario que pida ayuda,  situación que no es fácil para la víctima.

No es nada fácil ponerse en lugar de una persona que ha padecido el trauma de ser abusada sexualmente.

De allí algunos comentarios terribles que culpabilizan a la víctima; a modo de ejemplo «usaba ropa provocativa», «estaba borracha o consumió drogas» «¿dónde estaban sus padres?», «por qué andaba sola».

Absolutamente nada que justifique que sin consentimiento alguien violente de tal manera a otra persona.

La denuncia es un derecho para todas las personas que de una u otra forma padecen violencia y principalmente si son sometidas sexualmente.

Las víctimas suelen sentir culpabilidad, se sienten avergonzadas y para una mujer o adolescente que es atacada en un espacio público les cuesta salir del shock que esto puede producir y puede que lleve tiempo en animarse y confiar en alguien para contárselo.

También es muy importante saber que los abusos sexuales en niños y niñas son más frecuentes en el entorno familiar y el proceso es muy difícil de sobrellevar ya que niñas y niños tienen un vínculo y han confiado en el abusador.

La Salud y la Fiscalía cuentan con Protocolos para cuando se presentan casos de abusos sexuales.

Siempre es recomendable que quienes sufren de abuso y ante ese tan importante y valiente paso que determina hacer la denuncia concurran primero a un Centro de Salud.

Desde la prevención para evitar estas situaciones se debería terminar con el pudor en el tema sexual. El tema machismo sigue manteniéndose en agenda, es una forma de educar en familia e instalarlo en la educación, a nuestros hijos e hijas transmitirles que las relaciones sexuales deben ser consentidas, revisar lo cotidiano, ver como educamos a los hijos varones desde la apropiación y el dominio a las hijas mujeres desde la sumisión, terminar con todo eso que tanto daño hace a la sociedad.

Debe haber equidad e igualdad en los vínculos .Debemos transmitir el autocuidado y su importancia, esto se debe terminar y desde el hogar es muy triste pensar que en la intimidad del hogar se corran tantos riesgos.

-Edila del FA por el PS.