Sanguinetti estuvo en el hotel Casa Grande ofreciendo una conferencia, en la previa del acto en Paysandú Wanderers.
Recordó que en su momento -el año pasado- vio con preocupación la situación del PC ante la salida de Pedro Bordaberry. Fue allí que un grupo de correligionarios le pidió que «salga a la cancha» pero no como candidato porque «no era mi aspiración personal».
«Hoy el PC está en posición decisiva porque si bien el Partido blanco tiene gran incidencia territorial es evidente que solo no puede producir el cambio».
Agregó que «lo vemos vigoroso al Partido, con actos con mucha gente en Mercedes y en Salto anoche con tres actos el mismo día».
Para el dos veces presidente «el PC ha tenido un resurgimiento, está en posición. Hubo un rechazo a la candidatura de Astori, eso cambia los balances dentro del FA. Astori fue el sector moderado dentro del FA, hoy ya no está en la cancha».
Admitió que «ya estoy pensando en noviembre, en lo que tiene que ser el cambio o la continuidad. Creo que la continuidad no sería buena ni aún para el Frente y tampoco para el país. Tiene que haber cambios en la educación, en la economía, en la inserción internacional, de la seguridad».
Despilfarro
Para Sanguinetti «el FA despilfarró el espectacular ingreso de divisas que del 2003 al 2012 registró los mejores precios internacionales de la historia».
Puntualizó que la deuda externa se multiplicó.
El gobierno que venga «tendrá que tener austeridad en el gasto, tomar muchas medidas de administración».
La gran medida entiende que es la reforma de la seguridad social que «dará resultados a largo plazo».
Entiende que es necesario «achicar la plantilla presupuestal del Estado que se redujo en el primer gobierno nuestro, también en el de Lacalle y cuando vino el FA se colocaron 70 mil funcionarios más».
A nivel de políticas sociales recordó que «el batllismo es el constructor de las políticas sociales del país. El FA intentó otras políticas sociales que tienen inspiración totalmente opuestas. Nosotros construimos la clase media del país, mirando hacia arriba, con una redistribución que se basó en la educación, en la seguridad social, en las asignaciones familiares. El FA como todos los gobiernos socialistas apuntó hacia abajo, a la igualación hacia abajo, al reparto de dinero y no de bienes públicos que es lo que importa».
Arremetió contra la ministra Arismendi cuando dijo que «aquellos padres que no manden sus chicos a la escuela y perciben la asignación familiar, hay que seguirles pagando. Ahí está el símbolo de la situación».
Empleo
Para JM «el empleo se juega en los tratados de libre comercio, tenemos que abrir mercados. Acá también hay otra visión ideológica de la época de la guerra fría, que nos ha impedido tener la apertura comercial que tienen nuestros competidores».
Balotaje
«Yo he dicho que esto termina en un balotaje en el cual de un lado estaremos los que pensamos que Venezuela es una dictadura y del otro lado van a estar los que creen que es una democracia».
Acuerdo
Cree que «a mi juicio antes de octubre tiene que haber acuerdos y establecer compromisos en los acuerdos básicos».