Más de 200 personas son asistentes personales

El Sistema de cuidados es un conjunto de acciones dirigidas a la población en situación de dependencia.

Fue uno de los buques insignia del segundo mandato del presidente Tabaré Vázquez.

En Paysandú dialogamos con Ricardo Fleitas y Fernando Burjel que se ocupan de la temática a nivel del MIDES.

Fleitas es Jefe de la Oficina territorial y Burjel es referente de gestión para Paysandú y Salto.

Se entiende por cuidar «muchos elementos que tienen que ver con las personas dependientes, niños y personas mayores y personas con discapacidad como aquellas principales personas que requieren apoyos y alguien se está haciendo cargo».

Los responsables afirman que «muchas de estas reivindicaciones tienen que ver con mujeres que son las que en la familia se hacen cargo de esta situación, suelen ser trabajos no remunerados, no reconocidos y no visibilizados y esa lucha representa en el Uruguay muchas organizaciones sociales que pusieron este tema en debate, en seminarios, terminó laudando en una ley».

La ley «se aprueba con un compromiso de todo el gobierno porque es una propuesta interinstitucional, hay un compromiso de todos los ministerios e institutos. Por eso la Junta Nacional de cuidados, tiene otra impronta».

Para Fleitas «no es solo todo lo que tiene que ver con el estado sino con la familia, hay una corresponsabilidad que va dirigida a la familia, a las organizaciones de la sociedad civil, al propio mercado para que pongan en práctica los distintos dispositivos, el estado y la comunidad también participan».

También hay una corresponsabilidad en el marco normativo.

Hubo una asignación presupuestal inicial que tuvo sus recortes y eso ha impactado en el alcance.

Se ha optado en esta etapa por los menores de 29 años y mayores de 80 dejando afuera a una franja importante que con más recursos se puedan acercar en un futuro.

La responsabilidad «no es solo de la familia» agrega Burjel, «hay un componente social que se expresa en varios actores. Hay dispositivos que involucran a la empresa, al estado y a los sindicatos».

El ejemplo es el Centro de Guichón que tiene apoyo de UPM, un aporte del Soima que es el sindicato de la madera y también de INAU.

En Paysandú «hemos tenido un despliegue de los dispositivos que comenzó con la inscripción de los asistentes personales».

Muchas personas han ido formalizando un trabajo de cuidados que se hacía de forma precaria

Hay 230 personas que son cuidadores, asistentes personales. También hay 140 niños que son atendidos en los centros Siempre de Paysandú y Guichón, 100 niños que serán atendidos en el nuevo CAIF que se está construyendo en el sureste, 90 niños en CAIF nuevo de Chapicuy. Los entrevistados aclaran que no hay una infraestructura específica para trabajar, «se ha volcado el esfuerzo y los recursos humanos desde las oficinas territoriales».

 

El baremo

Se usa en caso de dependencia severa.

Se valora el nivel socio económico de la persona. Según el mismo es la asistencia económica que realizará el Estado.