El 7 de marzo del año pasado dábamos cuenta de la historia que tenía como título “Le descuentan un préstamos que no solicitó”,(ver en  http://www.20once.com.uy/2018/03/07/le-descuentan-un-prestamo-que-no-solicito/).

Finalmente el pasado 8 de setiembre través de una prueba caligráfica realizada por la Policía científica se determinó que no era la firma de Ugarte la del préstamo solicitado y que se le deben reintegrar esos 27 meses.

Asimismo el damnificado reclamará por los recargos e intereses que demandó la situación.

Allí se daba cuenta que en junio de 2017 Eduardo Ugarte intentó retirar dinero del cajero automático del BROU, y se encontró con que no tenía fondos disponibles. Cuando consultó en la sede bancaria por qué tenía saldo insuficiente si no había retirado el monto total de su jubilación, le informaron que se le había descontado la cuota mensual de 10.648 pesos correspondiente al préstamo solicitado. A partir de ahí comienza su odisea para intentar comprender por qué se le estaba descontando a sus haberes jubilatorios un préstamo reembolsable en 24 cuotas que nunca había tramitado.
Le dijeron que la primera cuota debería haberla pagado en diciembre de 2015, y que ya se habían pagado 18, lo cual Ugarte negó recibo en mano, que acreditaba que jamás se le había efectuado descuento alguno. También le explicaron que había quedado debiendo 6 cuotas, por lo cual se le cobraban además recargos.
“Dos horas atrás de las computadoras (los funcionarios del banco) y no sabían que decirme” señaló Ugarte a 20Once.
Las averiguaciones condujeron hasta la sucursal de Quebracho, donde según el BROU había firmado la solicitud de préstamo, y habría sido víctima del ex jerarca del banco estatal que estafó a la entidad dos años atrás.
“Hace siete meses hice la denuncia policial” agregó. En el BROU le informan que su caso fue remitido al área jurídica en Montevideo, pero lo cierto es que la institución no aporta soluciones.
“Hay un montón de gente damnificada por el Banco” asegura Ugarte. Si bien en su momento le informaron que restaba el pago de seis cuotas por el préstamo que no solicitó -y menos cobró- transcurrieron diez meses y le siguen descontando.
Ugarte se indigna cuando recuerda que el gerente le dijo que “tal vez pidió el préstamo y no se acuerda”. “Que me demuestren que yo cobré esa plata” subraya. Estima que cuando concurrió a la filial de Quebracho a solicitar información, se le pidió que firmara también otro documento que ahora cree era en realidad una solicitud de préstamo. “Uno hace confianza si un bancario le dice que firme” apuntó.
“A mí que me devuelvan la plata, el responsable es el banco”, y debe responder por las acciones de sus empleado, destaca Ugarte, quien
reside desde hace 10 años en Termas de Guaviyú, en un ómnibus de Onda adaptado como casa rodante.
“Que me expliquen cómo pagué 18 cuotas si nunca me descontaron ninguna” insistió.
Su abogado aguarda la respuesta del BROU a la información solicitada por Fiscalía.