Escribe Alejandro González
En estos tiempos modernos, el reciclaje se ha convertido en un pasatiempo para algunos y en una forma de vida para otros; lo cierto es que reciclar ya no es algo ajeno a nosotros, y lo entendemos como el volver a darle vida a una silla o una mesa, pero, ¿qué pasa con nuestra propia vida? ¿es posible reciclarla?, ¿acaso la afirmación “Yo Soy la Resurrección y la Vida” no trata justamente de eso? Darle vida nueva a aquello que creíamos muerto, es resucitar; y es una energía tan fuerte y natural, que hasta las plantas en la primavera se ven beneficiadas con tal maravilloso entusiasmo. ¿Deberíamos nosotros esperar hasta la primavera para resucitar? , ¿no deberíamos intentarlo antes?
Por el uso de nuestro Libre Albedrío, hemos hecho un muy mal uso de la mente y las emociones, llenándonos de pensamientos negativos que envenenan nuestra meta, guardando resentimientos que agrian nuestro carácter, y tomando decisiones desde nuestra terquedad o rencor, y no desde la inteligencia y el amor. Todo eso nos ha producido una vida triste y llena de problemas, ya que como hemos visto en otros artículos, las Leyes Universales se cumplen, y no es excusa el no saber su funcionamiento; la buena noticia es que siempre se cumplen, y si estás en un proceso de reciclaje de tu vida y haces los cambios necesarios, la Ley actuará a tu favor y tendrás una vida hermosa y digna de vivir.
Te propongo cuatro cosas sencillas para reciclar tu vida, y te doy la garantía de que si lo aplicas con perseverancia y amor, verás resultados favorables:
- Positiviza tus pensamientos: hazte la gimnasia mental, de no abrigar pensamientos negativos nunca, no importan las circunstancias externas, niégate a aceptarlos y repite siempre “Yo Soy Positivo”. Lee algún libro inspirador, reúnete con gente positiva y da gracias siempre por todo lo que tengas. Practica la Oración Científica, que es sacer la mente del problema y ponerla siempre en la solución.
- Genera buenas Causas: lo que se traduce como “haz el bien”, siempre; ten buenas intenciones y produce solo el bien con las demás personas y eso se te devolverá tarde o temprano. “No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”, esa es la regla de oro, ya que las causas traen efectos, y si las causas son positivas los efectos también.
- Practica tu Ser: muchos creen que la búsqueda de tu propio Ser interior, es algo desordenado y por inspiraciones; pues quiero que sepas que la práctica de la presencia de Dios en ti es algo mucho más mecánico y requiere de práctica diaria. Consiste en dedicarle tus pensamientos y sentimientos más elevados a esa Conciencia de que Dios está dentro de ti y no en una nube, cinco minutos todos los días de tu vida, y convertir a esa Presencia en tu socio en todas las cosas.
- La Práctica del Perdón: como otra de las claves liberadoras; y consiste en RECONOCER, que todo lo que te sucede tú eres la causa y no existen culpables ni excusas; CAMBIAR porque al cambiar las causas cambian los efectos; PEDIR PERDÓN por los errores cometidos y PERDONAR a quien necesite tu perdón. Si sigues esos cuartos pasos te liberarás de mucha energía negativa acumulada por mucho tiempo.
