En 2018 comenzó el sueño a iniciativa de Noelia Del Palacio, Deborah Goyeneche y Carolina Carlis. Se concretará el inicio el próximo 28 de julio y será una respuesta a una carencia que existía en Quebracho.
En efecto con 8 chiquilines, de entre 7 y 30 años se comenzará a trabajar.
En realidad hay unas 80 personas con discapacidad que no reciben atención, generalmente de bajos recursos.
Se va a empezar a evaluar para formar grupos o para trabajar de forma particular.
El salón que se ha conseguido es en calidad de préstamo y se está pintado, últimando detalles.
En una primera instancia habrá fisioterapia, yoga, cerámica, una enfermera que dará un taller.
También pintura, arte, computación en una segunda instancia cuando se cuente con una PC.
Habrá una psicomotricista y 4 educadoras.
Se abrirá de lunes a viernes.
También habrá una maestra tres veces a la semana y una educadora para no dejar a los nenes solos.
Se ha recibido donaciones de material didáctico como juegos, juguetes, juegos de encastre, puff, colchonetas.
Igualmente admiten que se necesitan más cosas. En ese sentido hay una cuenta en abitab para recibir donaciones y se largará un sorteo de un bono colaboración para una canasta que incluye verduras, carnes y alimentos no perecederos para comprar material que falta para comenzar.
