Las termas del litoral uruguayo se habilitarán mañana viernes según anunció el propio ministro de Turismo días pasados.
La campaña electoral para las elecciones departamentales recomenzará en breve y uno de los temas ineludibles debería serlo el futuro de nuestros centros termales.
Los mismos, tanto Guaviyú como Almirón tienen un déficit crónico que lamentablemente nunca nadie pone arriba de la mesa. Al parecer hay lo que se llaman costos políticos.
Ello amerita que en los mismos haya un cambio de rumbo seguro que puede pasar por un modelo de negocios diferente y/o también una inversión importante como reclama el ex director de turismo Claudio Quintana.
No cabe en ninguna cabeza que lugares destinados al turismo sean deficitarios.
Solo pasa acá. ¿Queremos eso los sanduceros? O queremos destinar esos recursos a otro tipo de inversión o reinvertirlos en el centro termal.
¿Debe regirse por el derecho público el ámbito contractual en termas?
No funciona así en casi ningún centro termal del lado argentino.
Se pagan traslados, compensación especial por trabajar domingos, un régimen obsoleto para el turismo.
Ojalá que haya audacia para cambiar esta realidad que permanece más o menos inalterable desde hace mucho tiempo.