Gustavo Surt

O cuando hermano rima con entrerriano…Gustavo Alberto Surt Zubieta: nacido en Chajarí, provincia de Entre Ríos. Músico y comunicador. Compañero -en la vida y en el arte- de Graciela Castro Bagnasco, de quien hemos afirmado y lo mantenemos: una de las mejores voces femeninas uruguayas. Se nos ocurrió convocar a este buen amigo chajariceño, colega por partida doble…

Cuenta que sus estudios de guitarra los realizó con el maestro Roberto Lara, capacitándose a nivel de música integral con Jacobo Fisher y Hugo Daso. Todo esto en Buenos Aires. «Desde muy jovencito, en Chajarí, cantaba en grupos que animaban bailes y hacíamos algunos espectáculos en el cine o en el salón parroquial», nos cuenta Gustavo, agregando que además de la guitarra tocó batería, teclado y bajo.

En su faz compositora, cita que con Osvaldo Ardizzone -además de concretar espectáculos en teatros y café concerts- crearon temas como «Un cacho de candor», «Coplas del amor y la muerte», «Soneto a un sueño nuevo», entre otras. Con Mario Castro Bergara, «Con vincha federal», «Con las alas abiertas», «Meditación», «Y que te acuerdes de mi», «Milonga», entre varias obras. Con Rodolfo Maisón «De nuevo estoy con vos». En letra y música compuso varios temas desde muy joven, siendo además autor de piezas instrumentales. Algunos de estos temas fueron interpretados por distintos grupos y hasta grabados, como los casos de Néstor Fabián con Atilio Stamponi y Daniel Bramante.

«Soy periodista desde hace muchos años -señala Surt- en medios como AM 940 Radio Chajarí, televisión en el Canal 4 de nuestra ciudad, más en los medios escritos, papel y digital, Chajarí al día y Chajarí Digital; escribo además para algún otro medio cuando me lo solicitan».

También le apasiona la historia; y al respecto expresó: «Sobre todo lo que la historia oficial no nos ha enseñado en profundidad; por eso escribo sobre Artigas y Ramírez, pero también sobre López Jordán y Aparicio Saravia». Y continúa asegurando: «En suma, creo que toda esa historia unió a nuestros pueblos y sigue uniendo; de manera que refrescarla e intentar despertar la curiosidad de algún lector, es necesario».

La integración cultural no escapó a sus apreciaciones. «Es muy posible; de hecho lo es y estamos unidos desde los orígenes; entiendo que algunos nombres, alguna vez, pusieron límites geográficos, pero el pueblo, la gente común, consideró otros límites y tomó en cuenta los históricos, los culturales, los de las costumbres. Por eso es que tenemos tantas cosas en común entrerrianos y orientales. No es casual».

Le debíamos la nota al hermano Gustavo Surt, a pesar de que nos mencionó que «no se si soy merecedor». ¡Claro que si!. Además, merecimiento rima con sentimiento…

UN GRAN DÚO

Es el que conforman Graciela y Gustavo. Si bien la foto adjunta muestra a los dos en un momento especial, cantando parados y sin instrumentos, la presentación clásica es ella pulsando guitarra rítmica y por supuesto cantando, mientras él ejecuta introducciones, decora los temas y también apoyando en ritmos. El resultado es una belleza interpretativa plena de calidad y entrega donde no faltan los matices, al servicio de un repertorio disfrutable, incluidas las obras del papá de nuestra coterránea, el inolvidable Mario Castro Bergara. En los hechos y hablando de integración, estamos ante un ejemplo testimonial.

HASTA LA PRÓXIMA

«Milonga,/ en el telar de mis sueños/ tejiste un poncho color de pueblo./ Hoy llevo,/ en la maleta del tiempo,/ la aurora, florecida, de mis versos». Mario Castro Bergara. De «Milonga» (dedicada a Gustavo Surt).

José María Brunini

Leyenda foto: Graciela, Gustavo y un canto integrado.