Cr. Emiliano Molinari

Lamentablemente hoy nos desayunamos la noticia que es por demás lamentable, en plena pandemia, cuando hay recesión, pérdida de poder adquisitivo, pérdida de empleo, nuestro gobierno se le ocurre realizar un Ajuste Fiscal dirigido a los de menos recursos.

Este ajuste fiscal se da mediante la modificación del criterio de ajuste de la BPC. Históricamente esta se dio por la evolución del IPC (Índice de Precios al Consumo), pero este nuevo gobierno decide cambiar por el IMS (Índice Medio de Salarios).

¿Qué efecto tiene esto en los uruguayos, trabajadores, personas que perciben asignación familiar y jubilados?

A los trabajadores: este ajuste distorsiona la variación de las franjas de IRPF, donde de haberse respetado el criterio el MNI (Mínimo no imponible) sería de $ 34.611 pero con el criterio adoptado esta franja será de $ 34.091, este efecto también impacta en las siguientes franjas según el siguiente cuadro:

A los jubilados este ajuste también altera la variación de las franjas del IASS (Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social), donde de haber mantenido el criterio el MNI sería de $ 39.554 y no como lo es ahora que es de $ 38.690 por el cambio realizado, el reflejo en las franjas es el siguiente:

Por ultimo otro de los efectos lamentables de esta modificación es el ajuste en las Asignaciones Familiares para los sectores más desprotegidos, donde el ajuste fue de un 7,76% y no del 9,41% que hubiera sido si se respetaba el criterio antes aplicado.

Esta medida silenciosa, sin duda es otro golpe para jubilados, trabajadores y los más vulnerados donde en plena pandemia se suman nuevas medidas de ajuste fiscal netamente regresivo.

Esto sin duda es otro revés a sus promesas electorales, primero con el aumento del IVA, luego con 2 ajustes de tarifas por sobre la inflación en menos de 1 año y ahora con ajustes y aumentos de impuestos a trabajadores y jubilados. Todas medidas que echan por tierra sus anuncios de campaña y dejan a sus votantes sin rumbo ante este golpe.

Aparte el ajuste que se da en el combustible en todo el litoral, debido a la eliminación de la exoneración de IMESI en la frontera con Argentina, dándose un aumento del 24% en el combustible, una medida más del ajuste fiscal del gobierno que perjudica a los de menos recurso.

Estas medidas, sumadas a una caída del producto que ya supera el 4%, con caída del salario real del 2% en 2020 y se espera entre el 3-4% en 2021, hacen pensar en años difíciles para los uruguayos.

En ese sentido, mientras en el mundo los estados tienen políticas expansivas del gasto, donde los organismos internacionales recomiendan que los estados cubran las necesidades producidas por la pandemia, el gobierno Uruguayo define realizar un ajuste fiscal que apunta casi exclusivamente a los trabajadores y jubilados, medidas que sin duda llevaran contra la recuperación del comercio y por tanto la economía interna.