Escribe Néstor Vanzini
El Cr. Nelson Manzor sigue en la presidencia de la Liga de Fútbol de Paysandú Capital. ¿Cuántos años lleva? Y son muchos, dos por cinco, la decena. El director de 20Once nos pregunta sobre el triunfo contundente de Manzor y tiene respuesta. Por un lado la experiencia y el desarrollo de su tarea. Por el otro, el equilibrio demostrado en la conducción y eso los clubes que le apoyaron lo valoran. Sin entrar a enumerar los logros de la directiva presidida por el Cr. Manzor, o tal vez, citar los errores cometidos, el balance de la actuación tiene nota a favor. Los clubes estudiaron el tema y se inclinaron por lo conocido. La búsqueda de solucionar los problemas que surgían en la Liga, que no por existir, se agudizaron con la “pandemia de COVID 19”, acomodando el paso al no contarse con fútbol y tener que cumplir con los gastos establecidos en el órgano directivo del fútbol de Paysandú. La plata escasea y los beneficios realizados ya saturan a nivel de los clubes. Los mismos aprietan sus monedas y se rascan el bolsillo para poder continuar. Para eso el presidente reelecto junto a sus compañeros neutrales, ideó un plan que permitió pagar las cuotas mensuales. Hacer frente a los compromisos asumidos ante OFI y superar los gastos de las selecciones. Los balances y memoria de los años 2019 y 2020 fueron aprobados por mayoría lo que remarcan la postura directriz. No se pueden equivocar en el estudio de las mismas 25 y 27 entidades de fútbol integrantes de la Liga, que votaron a favor.
Esta elección tuvo mucha expectativa, no recuerdo una disputa tan conversada a distintos niveles. Hasta la política partidaria asomó en la vieja casona de la ex calle Gran Bretaña. Las compulsas sobre quien apoyaba a los candidatos era una apuesta que desataba números más subjetivos que objetivos de cara a la jornada del 8 de marzo. Los clubes se reunieron en grupos cada cual por su lado. Al candidato de la oposición, el Dr. Pedro Dávila Collazo, lo respaldaban clubes que querían cortar con la “era manzorista” como lo vienen haciendo desde hace mucho tiempo. Dávila se movió, habló con la mayoría de las instituciones, planteó su idea pero no logró cerrar el interés de la mayoría.
Manzor jugó sus cartas, sobraban fichas y ases en la manga. En la reunión con los clubes que le apoyaban mostró los errores y aportó las soluciones. Planteó los cambios que deben realizarse en la Liga de Fútbol Paysandú Capital, cambios que no deben demorarse. Las directivas clubistas los analizaron y volvieron a apoyarlo más allá de algunos dirigentes que jugaron a dos bandas exigiendo el voto secreto.