En el día del libro compartimos esta nota que fue publicada originalmente el pasado 18 de marzo.

¿SE LEE MÁS O MENOS QUE ANTES?

Se lee más o menos que antes. O distinto. Las voces agoreras anuncian que se lee menos pero curiosamente se editan más libros. ¿Tiene alguna particularidad Paysandú? ¿Cuánto se lee en nuestra ciudad? Hay seguramente intereses diferentes según las edades. ¿Pantalla mata libro?
Libros, revistas, periódicos, un amplio abanico. También se lee en diferentes plataformas.
Fuimos a recoger opiniones locales. Los invitamos al recorrido, hay que leer claro.

Alejandra Zardo, encargada de la librería del Shopping: Paysandú es el tercer departamento en ventas
Si bien está el mito de que cada vez se lee menos, debemos aclarar que se leería menos en formato papel. Aunque eso también está en duda. En estos últimos 4 años en nuestra librería recibimos en promedio 30 libros nuevos cada mes. La librería ha ido creciendo y vendiendo cada vez más. Vendemos más de 1.200 libros por mes, entre los que más se venden están los libros juveniles e infantiles. Las mujeres en su mayoría prefieren las novelas. Los hombres en su mayoría ensayos, novelas históricas o policiales. Según algunas de las principales editoriales, Paysandú es, después de Maldonado la ciudad del interior que más vende. Hay intereses diferentes según la edad, y el género. Pero lo que más predomina en todos es el género ficción. En estos últimos años hay una tendencia en los niños y adolescentes en leer youtubers. Si bien eso a veces no es bien aceptado por los adultos, es una buena forma de acercar a la lectura. Por otro lado pantalla no mata libro. Son diferentes. Quienes trabajan con celular o computadora buscan en el libro un escape, justamente para descansar de la pantalla. Y quiénes tienen el hábito de la lectura, disfrutan de detalles como pasar las páginas del papel. Todos sabemos lo importante que es la tecnología en nuestras vidas, cómo herramienta ha sido y es muy importante, pero también sabemos que los excesos en el uso tanto de computadoras como celular pueden ser dañinos para nuestra salud. Me faltó contarte que junto con la Biblioteca estamos gestionando un Club de lectura. Pronto habrá novedades. Estamos trabajando para incentivar la lectura y es un proyecto que se hace desde lo público, cómo es la Biblioteca Municipal y también desde lo privado, somos tres jóvenes voluntarios. En el club está un estudiante de literatura, una chica que vende libros por instagram y yo que trabajo en la librería y soy Licenciada en comunicación.

Marco Rivero, periodista y escritor: “Más que nunca”
Se lee y se escribe más que nunca en la historia de la humanidad. La comunicación escrita está en plena vigencia. La mayoría de los contenidos que circulan por internet están escritos, por lo tanto el acto de escribir, y por ende, el de leer, no parecen estar, al menos por el momento, en riesgo de extinción. Sin embargo, esto no quiere decir que todo esté bien. Internet, las redes sociales y otros fenómenos que podemos vincular a la inmediatez en la comunicación, han traído efectos secundarios no deseables. Uno muy evidente es el deterioro del lenguaje, y ojo que no estoy ni cerca de ser purista.
Otro subproducto de esta era es la cultura de “dame gratis”. Cualquiera buscando lo suficiente va a encontrar en internet una versión gratuita de prácticamente cualquier cosa que precise y por lo tanto hay una extendida predisposición a no pagar por el acceso a la cultura. Y ojo que tampoco soy purista en esto, pero es necesario que quienes crean reciban algo a cambio de lo que entregan. Igual, eso es otro debate, para otro día.
En lo específico de Paysandú, no tengo dudas que está entre los departamentos del interior con mayor producción cultural y, a la vez, de acceso a la cultura y a la lectura. Buen ejemplo de esto es la red de biblioheladera, conformada por 16 biblioheladeras que se distribuyen en los diferentes barrios y localidades del interior.
La industria editorial tiene muy bien trabajado el tema de la segmentación, y no solo etaria. Eso, que puede verse como una virtud de los editores de libros, quizás sea un mal que padecen los periódicos, que en tren de hacer un producto generalista terminan haciendo algo que no conforma del todo a nadie. Tendría que profundizar en esto otro día, en fin. Gracias por el espacio.

Mabel De Agostini: “Paysandú lee y lee”
Vivimos en sociedades letradas, donde la cultura escrita está cada vez, más presente. Por eso la lectura se vuelve una actividad imprescindible al momento de comprender y que nos comprendan. Soy de las convencidas que se lee más, a toda edad, sobre todo los niños y los jóvenes. Ha habido en los últimos años programas de lectura que se han instalado como política pública en escuelas y liceos que han movilizado a las familias a leer con sus hijas e hijos. Estas experiencias han despertado el deseo de leer, han aumentado la cantidad de adultos lectores y han colaborado en la instalación del hábito lector en comunidades urbanas y rurales.
Hay que terminar con el “latiguillo” de que “los jóvenes no leen”, nunca es bueno generalizar. A mi casa llegan muchísimos adolescentes a pedir libros y llevan siempre más de uno. También a pedir les recomiende qué leer. Sí es cierto que se lee distinto, porque se lee en otros formatos que nos ha acercado la tecnología, que ha sumado lectura. Antes solo leíamos en papel, hoy el universo de lectores/as lee en un modelo híbrido de lectura, porque combina el formato físico con el digital. Esto pasa sobre todo en niños y jóvenes, que de pronto están leyendo un texto en papel y luego van al enlace digital que les aporta más información interesante, por ejemplo otros títulos del escritor o de la escritora, imágenes del contexto histórico o geográfico. Incluso juegos interactivos que exigen la previa lectura total del libro. Hay escritores nuestros que han atrapado lectores/as por ahí, combinando el libro papel con lo digital. Por eso pienso que sí, que se lee distinto. Convengamos que esto también se vio potenciado por el Plan Ceibal, que democratizó el acceso al libro digital en escuelas y liceos. Sin lugar a dudas que cada estudiante acceda a una computadora o tablet personal – resultado de una voluntad política- incrementó actos de lectura a toda edad. Y hay algo distinto también antes éramos menos libres en la elección de qué leer. Hoy no pasa eso por suerte, ya a muy corta edad hay más criticidad y autonomía en lo que eligen para leer. Comprobado con mi experiencia. Un niño o niña de hoy te demanda lo que quiere leer, te aprueba o te dice no me gustó y te argumenta su opinión. Y eso es la lectura: pensamiento. Y es un derecho que tiene, Hay un movimiento editorial fuerte que confabula con esta selección y convoca a seguir leyendo y a indagar sabiendo que siempre “vas a encontrar el libro que querés leer”. Lo veo también en las librerías: de hecho la pandemia invitó a leer más que nunca.
Paysandú es un departamento que lee y lee. Le da importancia a la lectura. Hay preocupación en los adultos por el hábito de la misma, volver al tiempo de lectura cotidiano en familia. La Red de Biblioheladeras sanduceras, que se extendió de la ciudad a comunidades rurales, y que es una “bola de nieve” a iniciativa de los vecinos, crece porque hay usuarios que demandan lecturas muy interesantes. Red que hay que reconocer se alimenta de donaciones de libros que llegan de varios lugares del Uruguay .También muchas bibliotecas que pasan desapercibidas y sin embargo, generan buen movimiento de lectura. Hoy es frecuente ver libros en comercios, por ejemplo: en farmacias, almacenes, tiendas hay lugar para el libro. Paysandú es un departamento lector: el éxito del Bibliobus “que salía a la calle” repleto de libros es otra muestra de eso: donde iba se llenaba de familias enteras a leer. Las ferias del libro, todas han sido muy exitosas porque nunca quedaron sin público. Esa es la mejor evaluación. Dejamos, en el 2019, la vara muy alta con la que se hizo en el local ex –tata. Miles de personas. Niños, niñas, jóvenes, adultos entraban y salían maravillados de lo que vivieron en esos 4 días. Las escuelas públicas y los colegios privados tuvieron la oportunidad de leer, junto a una grilla de escritoras/es pensada para el público infantil. Lo mismo para jóvenes y adultos.
¿Hay intereses diferentes según las edades? Aunque soy de las que digo que los libros “no tienen edad” es obvio que hay intereses distintos. Desde la panza los cuentos de animales, de lobos, de granja, de animales de la selva, cuentos de abuelos, de brujas, de magos, de piratas, etc. Ya en pre adolescencia aparecen las historias de amor, de personajes famosos, de intriga, de ciencia ficción hasta que en los jóvenes las novelas de suspenso y de terror se vuelven las preferidas. También las que relatan hechos históricos reales., como “El diario de Ana Frank”, “El niño con el pijama de rayas” etc. Aparece el interés por la poesía. Pero nada es estático: a veces te sorprende un niño que con 6 años te dice: “quiero que me leas un cuento de zombis”. Y lo quedas mirando… Por eso mi mochila “es prevenida” y siempre lleva de todo. Eso es lo bueno de la lectura como experiencia íntima y única, que a veces es refugio y otras veces es escape. Es libertad.
La pantalla no mata al libro papel. Este sigue siendo el gran preferido, tiene magia. Una reciente investigación de la cual tuve la suerte de ser parte, arrojó como saldo que el 92% (entre niños/as y jóvenes) prefiere leer en papel, argumentando muchos motivos en su decisión. El 70% de los/as docentes opina de igual manera. La cuestión sería buscar el equilibrio. Se vienen tiempos donde la tecnología es ineludible.
Paysandú es un departamento privilegiado: ha sido visitado por escritoras y escritores amados por niñas, niños y jóvenes que han llenado salas como la del Florencio Sánchez, el espacio Gobbi, recorridas por escuelas urbanas y rurales, colegios privados, encuentros en plazas etc. Todo antes de la pandemia y porque desde el año 2005 en adelante la IDP, instituciones privadas e incluso la generosidad de sanduceras y sanduceros anónimos, lo hicieron posible. Ojalá esta política cultural que reconoce a la lectura como derecho, continúe.
Paysandú es un departamento privilegiado: cuenta con una Biblioteca Pública Municipal, inaugurada en el año 2019, que sin dudas es un espacio donde el público encuentra todo lo necesario, para formarse como lector del Siglo XXI.

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