De tiempos difíciles que se presentan cómo todos los años en esta época que no da tregua por su inestabilidad temporal, entre fríos y días húmedos, muchos corren con la suerte de estar en una casa y dormir en una cama con las mínimas comodidades y eso ya hoy en día es motivo de agradecer. Pero también sabemos que hay personas que no cuentan con esa posibilidad. Y pensaran que hay de todo? Si hay de todo. Cómo en todas las familias buenas y malas. Si juzgamos por las apariencias o tenemos ese prejuicio vamos a equivocarnos muchas veces, porque la vida pega a veces de maneras inesperadas y todo lo que hoy puede ser una vida “normal” mañana estás sin nada, en la calle. Y no pasa por consumos de sustancias. Sólo ligar mal y vaya si hay personas que les pasa. En fin. Son y siguen siendo humanos. Personas, cómo quien escribe y quien lee. Y todos los años, hay un grupo de gente que se preocupa. Junta alimentos, productos de limpieza, higiene personal, y lo que para muchos llama la atención pero para otros es moneda corriente, los famosos percheros. Sí, los percheros solidarios. Que se pueden apreciar en la Estación Cynel de Cerrito y Leandro Gómez, Axion de Bulevar y Rep. Argentina y en el ex Hiper Tata. La metodología es muy fácil, quien necesita se prueba y se lleva algo y quien tiene puede dejar algo. Una ropa  guardada que ya no usamos, para otra persona puede significar mucho. Dejar un abrigo para algún amigo.