Las termas de Guaviyú recibieron nuestra visita.
Se proyecta una gran obra que a fin de año estaría inaugurándose. Se trata de la nueva piscina con vestuarios y auditorio nuevo. Más de un millón de dólares producto del fideicomiso.
Es mucho menos de lo que cuesta tener agua caliente en los vestuarios de la piscina techada. Desde hace tiempo no lo hay. Temas burocráticos que le llaman que no deberían pasar.
En diciembre se cerraría la piscina construida con aportes de Salto Grande en los primeros años del siglo. Es que están taponeados algunos circuitos y no circula suficiente agua caliente.
Siempre son visitados nuestros centros termales y ese fin de semana había bastante público.
También es cierto que por 130 pesos que cuesta el ingreso, mucho no se puede pedir. Si uno va por 10 días paga 130 por los diez días de uso de piscina. Eso no ocurre del otro lado.
Evidentemente no se maneja un centro turístico como si fuese una empresa. Inclusive los encargados son funcionarios municipales que tratan de tener sentido común y se revientan contra la burocracia de un sistema obsoleto.
Todos los sanduceros aunque no vayamos pagamos para mantener las mismas.
Se comenta que una institución educativa se haría cargo de la motelería pública.
No será solo hacer piscina nueva a más temperatura, se trata de tener una gestión profesional. Es nuestra humilde opinión.
