Escribe David Rabinovich

‘El diente de palo’ golpeó la lapicera sobre el escritorio y nos dijo: “El director no está para dar explicaciones, está para dar órdenes que deben ser cumplidas. Caminen inmediatamente a dar sus clases o quedan destituidos.” “Yo me voy para casa” le dije. Mientras ‘Pompona’, que es toda una Señora, (además de destacada profesora) intentaba dialogar con él. Bastante tiempo después, me enteré por ‘Pichón’ que el viejo estaba calzado. No sé si le vieron el arma en la cintura o él se las mostró cuando les dijo, a varios funcionarios, que cesaban en sus cargos. Es comprensible. El Tito era un carpintero de respetable tamaño y un tano de pocas pulgas. ‘Artidoro’ había traído a trabajar como porteros gente con oficio, laburadores, solidarios, lo mismo lavaban el piso que pintaban las paredes, reparaban los bancos o hablaban con los muchachos… Y eran escuchados porque sabían escucharlos.

Hoy nos despertamos con la noticia del sumario al director del IAVA por ‘insubordinación’. La similitud con el talante de las autoridades de aquellos duros tiempos en los que fuimos ciudadanos categoría ‘C’, trajo a mi menguada memoria aquel episodio.

Con mi hija mayor recién nacida, impedido de ser docente, ya no volví a pisar un aula por muchos años.

No voy a aburrirlos con viejas historias y menos con éstas tan personales. Pero ver cómo transitamos el camino de las arbitrariedades, las provocaciones, la búsqueda de la destrucción del ‘enemigo’ sin temor a recurrir a métodos que se basan en perseguir a ‘los otros’ por sus ideas, es terrible.

Nota: “El diente de palo” le decíamos a un profesor: Humberto Costa Iturralde que ocupó la dirección del liceo de San José luego de la destitución de Artidoro González, gran profesor de matemática y  destacado director. A la profesora de geografía Ana María Angione, que venía de Canelones, la reintegraron por un tiempito porqué ganó ese sumario y luego la destituyeron. Era demasiado buena gente y para peor una docente de las que ningún alumno se olvida. Pichón también era carpintero, Sánchez de apellido, hacía hélices de madera para molinos de viento. El Tito Geninazzi, además de artesano delicado, era un líder natural; se puso al hombro muchas iniciativas como la leche caliente con pan y dulce que el liceo ofrecía a los estudiantes que viajaban y llegaban en invierno muertos de frío…

Nota 2: Estos hechos se procesaron entre fines del 73 y mediados del 74. Cuando se produce el golpe (junio del 73) el paro fue acatado por un altísimo porcentaje de funcionarios docentes y no docentes del liceo en San José. Aguantamos –con el liceo cerrado- todos los días que duró la huelga y como visible consecuencia, tuvimos uno de los índices de destituciones más altos del país. Durante el 75-76 la mayoría de los funcionarios de servicio, los de secretaría y los docentes fueron separados de sus cargos.

Foto Teledoce

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Olivera y Larrañaga Vidal encabezan preferencias en el PN según CIFRA

El intendente y el hijo del difunto ministro son los dirigentes locales…

El alejamiento de Olivera de AL y su futuro

Análisis político del Lic. Iván Sánchez El alejamiento de Olivera de Alianza…

En Paysandú los Colorados están a favor, los blancos tienen dudas

Los partidos integrantes del gobierno analizaron hace unos días la marcha de…

Olivera y Larrañaga fueron los más votados en Paysandú en el PN

El Partido Nacional se hizo fuerte en Paysandú pero esta vez con…