Muchas veces se hace referencia a los problemas de salud en la población, ya sea por incidencias en la mortalidad por cardiopatías, enfermedades oncológicas o accidentes de tránsito. Pero no siempre en la agenda pública, y menos en la de las políticas públicas, le dedicamos tiempo a un tema central: la salud mental.

Si se habla poco y se invierte poco en salud mental a nivel país, imagínense con las desigualdades territoriales lo que puede llegar a nivel departamental y más en el norte del país.

Muchas veces en la ruralidad profunda hablar de salud mental es un tema tabú o que queda relegado al fuero intimo de las personas que padecen enfermedades de este tipo y que no se atreven a hablar del tema. Es por eso que en el interior precisamos un enfoque de cercanía para hablar de salud mental.

¿Y por qué un Intendente tiene que estar hablando de salud mental y la Intendencia atendiendo este tema? Primero, porque cumplimos al pie de la letra las obligaciones básicas ABC asociadas a la Intendencia: alumbrado, barrido y calles. Segundo, porque cuando el gobierno nacional no tiene una real política descentralizadora en cuanto al acceso a recursos de salud, entonces sin titubear tenemos que pensar fuera de la caja y activar soluciones para los problemas de nuestros vecinos.

Es en ese marco que inauguramos una clínica para trabajar en la prevención de suicidios. Y lo hicimos basándonos en la evidencia de que la región del litoral de Uruguay tristemente se destaca en intentos de suicidios si se observa 2022.

De enero a diciembre de 2022 ocurrieron 1.022 intentos de suicidio en todo el país, pero en nuestro departamento sabemos que en los últimos meses varios jóvenes menores a 30 años se suicidaron, incluso dejando hijos menores.

Entonces nos llamamos a la acción. Ante la ausencia de atención de salud mental en la órbita del sistema público montamos una clínica de atención y prevención del suicidio. Allí van a trabajar terapeutas, psicólogos y asistentes sociales, que ya están recorriendo domicilios de familias con esta problemática y que antes no tenían a dónde acudir.

Los técnicos se están enfocando en conocer las causas que hacen a los problemas de salud mental y esperamos en breve poder aumentar el número de técnicos que trabajan en la clínica.

Al realizar este tipo de acciones pensamos en aquella vieja frase de Tabaré, que siempre tenemos presente: “Entre tapar un poco y dar un vaso de leche, siempre daré el vaso de leche”, respecto a cómo los gobiernos departamentales, ante la ausencia de atención por parte del gobierno nacional, salimos a la cancha para atender esta problemática social. Y esto es posible precisamente porque contamos con una Intendencia en orden financieramente y que ha cumplido con todo lo que los vecinos requieren.

Trabajar en salud mental y en prevención del suicidio es necesario, es la esperanza que podemos brindar a todos aquellos que necesitan de ayuda y no se atreven a decirlo. Sí, precisamos más y mejor salud mental en todo el país. En el norte ya dimos un paso adelante.

Andrés Lima

Intendente de Salto

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