El mundo entero está envuelto o inmerso en un flagelo que azota a diario a la mayoría de las personas, sin distinguir sexo ni edad.

Enfrentando y luchando contra sentimientos de tensión, preocupación física y mental, que conlleva en la mayoría de las veces a la frustración.

Un ejemplo normal y usual, lo vemos y leemos,  en una franja importante de los deportistas de élite.

Los mismos se encuentran frente a la gran presión constante por obtener mejores resultados, satisfacer al público y a  su entrenador , buscando superar sus expectativas.

Ellos tratan de equilibrar una balanza entre su vida personal y profesional, pero muchas veces no logran medir la ansiedad y/o la depresión, algunos desde un gran esfuerzo y sacrificio y se ven obligados a abandonar el ámbito deportivo, a buscar ayuda profesional y retirarse el tiempo que les lleve el tratamiento.

Es un sistema bastante “oscuro” a pasional, que las expectativas los consume en el afán de ganar dinero de forma rápida, la competición constante, el mantener a sus fans en permanente complacencia, el superar récords, obtener trofeos y medallas, sumado todo esto en un gran plus emocional.

A esto le suman diferentes factores de riesgo como la falta de apoyo social, desde las organizaciones también la falta de información, como barreras de impacto emocional.

Los problemas alimenticios, adicciones, trastornos del sueño, todo esto afectando su rendimiento y calidad de vida.

Algunos ejemplos de deportistas de élite que han podido manifestar públicamente sus luchas, superando con éxito sus tratamientos y han querido compartirlos son:

Simone Bailes, de 28 años, gimnasta olímpica campeona mundial, llegó a retirarse de los JJOO  de Tokio 2020 por la presión que enfrentaba.

Naomi Osaka, 27 años, una hija, tenista ganadora de 7 títulos individuales en WTA y 4 Gran Slam, que ha tenido que retirarse del Abierto de Francia priorizando su salud mental.

Michael Phelps, 39 años, nadador olímpico campeón mundial, se retiró a buscar ayuda profesional contra la depresión y ansiedad.

Andrés Iniesta, ex futbolista español, jugador del Barcelona fc y de la selección española, obligado a hacer terapia por su depresión y ansiedad también.

Y así un montón de otros deportistas de élite, perseguidos por sus luchas internas de sus propias persecuciones mentales.

Más allá del sistema económico que los mantiene en una zona de confort, a temprana edad , contradictoriamente los convoca esta enfermedad que se incrementa día a día, como una amenaza posible de erradicar momentáneamente…

En fin, en un mundo de poderío económico, de altos niveles de exigencias , de presión sponsorial, no todo se plasma en disfrute, detrás va doliendo el sacrificio, el esfuerzo del entrenamiento el alejamiento social de la cotidianidad y los consecuentes desenlaces que están a la oferta de la mayoría de los jóvenes…

Un ámbito de espejos de colores, que los lleva a reparar las grietas en un sistema manejado por el poder y los poderosos.

Colaboración de Sandra Navadian.