El director nacional de Transferencias y Análisis de Datos del MIDES habló esta mañana con 20once sobre los desafíos del ministerio en un contexto de demandas sociales crecientes y restricciones presupuestarias.
Fernández destacó la importancia de fortalecer las transferencias sociales, coordinar políticas en territorio y dar protagonismo a la sociedad civil. También señaló que la prioridad del gobierno es reducir la pobreza infantil y atender la situación de calle con un enfoque integral y comunitario.

El economista Juan Martín Fernández, director nacional de Transferencias y Análisis de Datos del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), subrayó que el organismo enfrenta una doble misión: responder a las urgencias sociales y, al mismo tiempo, fortalecer su institucionalidad.

“Hay una demanda social enorme vinculada a la salud, el empleo, la pobreza y la situación de calle. El MIDES es clave para atender estas necesidades, pero es también un ministerio relativamente nuevo y frágil institucionalmente. Por eso debemos ordenarlo, mejorar su funcionamiento y dar más contundencia a los programas”, explicó Fernández.

El jerarca remarcó que su área combina análisis estadístico y gestión ejecutiva, ya que administra transferencias como la tarjeta Uruguay Social y el Plan de Equidad, que llegan a miles de hogares cada mes.

Uno de los ejes de la nueva administración es avanzar hacia una coordinación territorial más efectiva. “La fragmentación de políticas sociales genera respuestas desordenadas. Queremos que el despliegue del Estado en el territorio sea lo más coordinado posible, tanto dentro del MIDES como con otros organismos”, afirmó.

Asimismo, sostuvo que la sociedad civil organizada debe jugar un rol protagónico en las políticas sociales: “Si las comunidades no se apropian de los programas, los cambios no son sustanciales. No alcanza con que el Estado actúe solo”.

Consultado sobre los recursos, reconoció la existencia de una restricción presupuestal, aunque aseguró que algunas áreas requerirán mayor inversión, en particular la atención a la pobreza infantil y la situación de calle. “Necesitamos más, pero también algo distinto: políticas más eficientes, coordinadas y transformadoras”, señaló.

En ese sentido, remarcó que la pobreza infantil exige un abordaje integral: apoyo monetario, acceso al trabajo para las madres, cuidados, educación de calidad, vivienda y salud. “Si llegamos fragmentados a esa familia, no transformamos la realidad y solo seguimos gastando plata sin lograr cambios”, advirtió.

Fernández también destacó la importancia de la coordinación con las direcciones departamentales. En el caso de Paysandú, su tierra natal, resaltó el trabajo conjunto con la directora departamental y la coordinadora regional.

De cara al final del período, expresó que el compromiso del gobierno es reducir los indicadores de pobreza y desigualdad. “No hay mejor política social que el trabajo y el salario. Crecer con equidad, generar empleo y, cuando no alcanza, complementar con transferencias. El desafío es hacer políticas no solo más numerosas, sino mejores, que den verdaderas respuestas a las necesidades de la gente”, concluyó.
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