El principal problema de Paysandú está vinculado con la desocupación, con la falta de oportunidades laborales, con la informalidad, con los ingresos menguados, decían, palabras más, palabras menos, los representantes de todos los partidos políticos en la campaña rumbo a las elecciones departamentales y municipales del 11 de mayo. En aquel contexto, y en general, nadie escondía “el principal reclamo” expuesto por los sanduceros en esas instancias mano a mano con sus dirigentes. Es que para entonces el departamento ya evidenciaba una situación de desempleo estructural, sostenido con leves variantes medición tras medición, que revela que casi 9.000 personas no tienen trabajo, que casi 25.000 laboran en la informalidad y que un número similar trabaja por 25.000 pesos o menos por mes.
A la hora de apuntar posibles alternativas para generar trabajo genuino, desde todos los sectores se reivindicó la necesidad de potenciar el turismo. En general, parece que la actividad es una de las pocas alternativas bien concretas que el departamento tiene a mano, pero, evidentemente, habrá que trabajar mucho, desde el ámbito público y el privado, en coordinación, para que el sector tenga la incidencia esperada.
Seguramente se debería valorar positivamente que, en un ámbito caracterizado por la falta de debate, referentes de algunos grupos políticos se embarcaran en algunos intercambios sobre el asunto, aunque como pasó con otros temas, en campaña no se habló lo suficiente sobre turismo. Los cruces más picantes estuvieron vinculados a proyectos ideados para Corrales de Abasto, parque cuya referencia no falta a ninguna campaña, aunque después se lo olvide.
Los compromisos de Olivera
Al asumir su segundo mandato como intendente, el 10 de julio de 2025, Nicolás Olivera dijo que el empleo “seguirá siendo una prioridad”, habló de la necesidad de conseguir inversiones y anunció acciones en materia de turismo en procura de impulsar la industria “sin chimeneas”, por los recursos y empleo que genera.
“Paysandú posee un valioso capital natural, cultural, patrimonial y humano que lo posiciona como un territorio con enorme potencial para el desarrollo turístico y cultural, tanto a nivel local como regional”, afirma su programa de gobierno. El documento titulado “Paysandú Sigue, el mejor lugar para vivir” en su Eje 6, llamado Turismo, cultura y gestión del tiempo, reivindica el “esfuerzo sostenido” realizado en el quinquenio anterior para recuperar “los espacios turísticos de todo el departamento”, así como la potenciación de “eventos y fiestas tradicionales”.
Olivera, que quizás sorprendió al no mantener a Juan Manuel Galván como director de Turismo designando para el cargo al joven guichonense Diego Torres, quien tendrá que construir liderazgo territorial para impulsar su gestión, ha establecido, básicamente, los siguientes compromisos.
La creación de una Cámara de Turismo “que articule al sector y genere una estrategia de desarrollo sostenible junto al Centro Comercial y al BURUEAU Paysandú”.
Se impulsarán los congresos y eventos.
“Apuntando a la ciudad Turística y Universitaria, entendemos necesario ubicar en puntos estratégicos de la ciudad, mojones de información inteligentes, con información ligada a gastronomía, turismo, actividades de ocio, eventos en la ciudad e información de relevancia”, agrega el programa y anuncia la gestación de la marca “Río Cultural potenciando el deporte, la recreación y la cultura vinculada al Río Uruguay”.
Se procurará que Termas de Guaviyú cuente con un parque termal; se promoverán “los servicios, especialmente la hotelería de primer nivel, potenciando en la ciudad de Paysandú la mejora de la calidad por medio de incentivos en exoneraciones departamentales”; se desarrollará “el turismo asociado a la producción”, “generando circuitos integrados entre historia, desarrollo de productos y gastronomía”.
El gobierno apostará a la cultura como generadora de movimiento turístico, citando como ejemplo el festival Paysandú es Tango. Por calle 19 de Abril, frente al Teatro Florencio Sánchez, se dará forma al Museo del Artista y paseo de las artes, “generando un paseo peatonal cultural” que reivindicará exponentes locales. Además, el programa visualiza oportunidades de convocatoria en las artes visuales, en cuyo contexto se generaría el Festival Heroica Visual, así como a través del impulso de los jóvenes talentos.
“Este programa pone foco en algunas acciones que entendemos urgentes para el desarrollo de Paysandú y su gente. La localización de inversiones, la generación de empleo decente y el desarrollo de capacidades de nuestra gente para poder acceder a las oportunidades, en consonancia con las transformaciones del mundo del trabajo y la inclusión de la tecnología”, escribió Olivera para señalar sus prioridades en la presentación del documento que sistematiza sus compromisos, en alusión directa al turismo, entre otros ramos de la actividad local.
