Texto de Santiago Rodríguez

La selección uruguaya cayó 1-0 ante España, y se despidió rápidamente de la Copa del Mundo 2026.

El famoso 4-3-3

Bielsa colocó la siguiente oncena: Fernando Muslera, Guillermo Varela, Sebastián Cáceres, Mathías Olivera, Juan Manuel Sanabria, Agustín Canobbio, Manuel Ugarte, Federico Valverde, Rodrigo Bentancur, Maximiliano Araújo y Darwin Núñez. Este último fue la única variante que el DT hizo, respecto al empate ante Cabo Verde.

España: Unai Simón; Llorente, Cubarsi, Laporte, Cucurella; Rodri, Pedri, Merino; Baena, Lamine Yamal y Oyarzabal,

Ganar las divididas

Uruguay disputó los primeros 40´ con un orden táctico notable, quedándose con los duelos divididos y haciendo un partido físico y sacrificado. Sanabria lograba contener a Lamine Yamal, Canobbio y un gran despliegue por banda derecha, mientras que Ugarte jugaba su mejor encuentro en el torneo.

Minuto fatal

A los 42´ cambió el destino de la selección en la Copa del Mundo, luego de una jugada que tuvo un cúmulo de acciones desafortunadas: desde lo físico a lo deportivo. En el origen de dicha jugada, Ugarte batalló un balón contra Pedri en la mitad de la cancha, y se lesionó solo. Acto seguido llega el gol, donde Yamal fue controlado por derecha mientras conducía, pero una serie de rebotes le permiten a Llorente quedarse con la bola para mandar el centro al área, allí estaba Alex Baena, quien controló y remató. El tiro no parecía ser de peligro, pero Fernando Muslera cometió el peor error de su carrera futbolística y el 0-1 era un hecho.

Queda para la historia

En el entretiempo, la “Celeste” salió con una variante: el ingreso de Sergio Rochet y la salida de Muslera. El propio Bielsa declaró post partido que fue el propio arquero de Estudiantes quien pidió la variante. Esta era la segunda variante, luego de la salida obligada por lesión de Ugarte. Por él, entró Nicolás de la Cruz.

A los 57´ se dio otra sustitución que será recordada: no tanto por lo que estaba dando en cancha, sino por lo que significa. Sale Valverde, entra Federico Viñas.

El cuadro al hombro

Tras la salida del futbolista de Real Madrid, Bentancur se quedó con la cinta de capitán, y la supo representar: fue el encargado de manejar la presión, tuvo voz de mando y “bancó” el mediocampo.

Trámite incambiado

Pese a las sustituciones, la selección charrúa nunca pareció estar cerca del empate, más allá de algún intento individual desde afuera del área. El partido se cayó definitivamente con la expulsión de Agustín Canobbio, tras dura entrada contra Cubarsi en los descuentos

Fracaso rotundo

Esta eliminación es sin dudas, de las más dolorosas de la historia, por varios factores: la inversión que se hizo por Marcelo Bielsa y su cuerpo técnico, los rivales, que salvo España, a priori parecían accesibles, y también el formato: Uruguay no pudo ser, ni siquiera, uno de los ocho mejores terceros.

Responsabilidades compartidas

Desde el ejecutivo de la AUF, que no supo leer ciertas señales para actuar a tiempo, Bielsa con su soberbia y la enorme mayoría de los jugadores en el debe. Una combinación que no podía terminar en nada positivo.

Generación en deuda

Federico Valverde, Darwin Núñez, Ronald Araujo, Giorgian de Arrascaeta, entre otros, vuelven a sumar una decepción, al igual que en Qatar 2022.

Poco rescatable

Si hay algo positivo en el Mundial para Uruguay, seguramente pase por Maximiliano Araujo y Agustín Canobbio, dos jugadores que se entregaron al máximo y que además, fueron los que aportaron los tres goles celestes en el certamen. Sebastián Cáceres y Mathías Olivera podrían integrar la lista. Este último, corresponsable junto a Muslera del segundo gol de Cabo Verde en la segunda fecha.

La última locura de Bielsa…

Todo hace creer, que esta derrota ante España fue el último encuentro dirigido por el rosarino Marcelo Bielsa al frente de nuestra selección.

La pelota está en la cancha de la Asosiación Uruguaya de Fútbol, que rápidamente deberá trabajar para buscar un sustituto, pensando en la Copa América 2028.