El miércoles por la mañana nos fuimos a termas de Guaviyú invitados por la intendencia.
La propuesta fue de invitar a los medios a conocer algunas mejoras que hay en el centro termal.
No recorrimos todo el centro termal del que siempre hemos sido críticos, para aquellos que siguen nuestra línea que trata de mostrar la realidad en base a la observación y a los testimonios.
Seguramente dista de ser la panacea y aún estemos lejos de Salto, pero es palmario que ha habido algunos avances que sin dudas mejoran el entorno, el ánimo de los visitantes y de los propios anfitriones. Seguramente todavía falte mucho pero hay otra cara en termas de Guaviyú que vale la pena visitarlas.
Las novedades más importantes son la colocación de un tobogán que costó U$S 14 mil, inversión realizada por la intendencia.
La otra es la sala de juegos existente en el centro comercial que es de primerísimo nivel.
Una de las mejoras pertenece al ámbito público y la otra al privado. La famosa sinergia de la que se habla en turismo aquí se concreta.
El tobogán fue adquirido a una ferretería de Quebracho, previa licitación y pudimos observar que los niños la disfrutaban.
La reparación del pavimento y el estacionamiento ordenado en la zona contigua al centro comercial luce muy prolijo y constituye otra de las visibles novedades.
El director de turismo Alejandro Leites manifestó que “se está tratando de levantar el centro termal que creo lo vamos consiguiendo, es un trabajo diario que está dando sus frutos”.
En infraestructura se tiene previsto mejorar el parquisado en la zona de piscinas, el drenaje del agua, dotar de nuevos mobiliarios e incorporar nuevos atractivos para niños.
En moteles se esperan hacer trabajos para después de turismo.
Consultado sobre la situación de los 15 comerciantes, convino en que hay procesos de desalojos en muchos casos, en los menos se ha llegado a un acuerdo, tan solo 4.
La posibilidad de traslado del centro comercial no tuvo andamiento en un anterior llamado de interés.
Destacó que “hay una consultoría que ha pagado el Ministerio de turismo para que nos diga las distintas posibilidades de inversión en distintos puntos del corredor”.
El proyecto del hotel previsto desde la administración anterior “sufrió algunos traspiés administrativos. Pero sigue en pie” subrayó.
En el complejo hay 190 camas municipales y unas 510 privadas.
Según datos del Observatorio el sustento es el turismo interno, 95% de los visitantes provienen del llamado turismo interno, de los cuales un 30% equivale a sanduceros.
En Guaviyú ya funciona un redbrou para dar dinero, falta el local de cobranzas.
“Hicimos un llamado para que haya un local de cobranza y de negociación financiera que cumpla las veces de cajero”. Este último ya existe y se dispone de un amplio horario.
En el centro se están preparando en conjunto con la Sociedad Fomento para organizar el carnaval.
El empresario Oldemar Tolosa quien fuera muy crítico en el pasado con la gestión de termas, resaltó el proceso en el que se encuentra termas.
“El tobogán llega en plena temporada y en el aniversario de las termas. Se logró la inauguración de una playa frente al arroyo; ahora se ve termas desde la ruta.
Recordó la inauguración del sendero Guaviyú el año pasado y las mejoras en el centro comercial.
También reconoció que la puerta del camping también ha mejorado. Elogió el trabajo que lleva adelante el administrador, Martín Villalba.
“Ha habido un proceso de mejora contínua. La gente necesita que se hagan cosas nuevas, a pesar de los pocos recursos que se disponen”.
El jerarca Leites agradeció el apoyo de los funcionarios que se han sumado al proceso, “no es defender una gestión, es defender las termas y su rol de trabajadores”.
