Rol Intendencias
Quizá en el interior del país la presencia de las Intendencias, en la vida cotidiana de la gente, tenga tanta o más relevancia que la que tienen el BPS o el Hospital local. Es casi omnipresente; permea casi toda actividad comunitaria.
Darío Rodríguez
El imaginario social, aquí y en el resto del país, le asigna a las Intendencias, en concordancia con su ley orgánica, el alumbrado público de los centros urbanos; la recolección de residuos y la reparación de las calles. El llamado A (alumbrado); B, (Basura) y C (calles)
Las Intendencias son el segundo nivel de gobierno, tras el nacional con sus tres poderes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Entes Autónomos y Servicios Descentralizado, Tribunal De Cuentas y Tribunal de los Contencioso Administrativo. A este nivel lo siguen los Municipios; tercer escalón de gestión.
Aquí, en Paysandú, el diferencial está en el proyecto en la Ex Paylana,
Una variada arquitectura normativa como la ley Orgánica de los Gobiernos Departamentales, 9515, de 28 de octubre de 1935(con modificaciones y derogaciones tácitas introducidas por normas constitucionales y legales) dan marco a su funcionamiento. El gobierno departamental tiene en la figura del intendente (Ejecutivo) y Junta Departamental (Deliberativa y contralor) la llave del funcionamiento institucional.
En sintonía
Si uno toma, por ejemplo, el mensaje presupuestal elevado el 8 de enero del 2016 a la Junta Departamental de Paysandú, leerá en su exposición de motivos que -en línea con el devenir histórico- la flamante administración asumía un planteo que supera largamente el tradicional ABC. Se lee, en cierto pasaje: ”…siguen apareciendo como prioritarias las tareas que históricamente le fueron encomendadas;…(…)…A estos objetivos tradicionales, y muchas veces en coordinación y ejecutando políticas nacionales, se han agregado los referidos a la promoción de política e iniciativas, que apuntan al desarrollo humano en toda su globalidad, vivienda, cultura, turismo, deporte, salud, además de liderar con su accionar el desarrollo del departamento” .Similares formulaciones se podrán encontrar en los otros mensajes de las restantes Intendencias. En casi todos los casos, la institución es generadora de empleo; lo que abre cierto debate que transita entre las necesidades objetivas de personal, muchas veces calificado, y el rayano clientelismo. Hoy es posible mensurar necesidades concretas de personal. Por estos tiempos electorales, se plantea disminuir la cantidad de empleados públicos, siendo una vieja formulación, obviando que quienes la promocionan tienen una mirada cojitranca: nada de observar las gestiones departamentales a su cargo. Las generalizaciones, por otra parte, pierden de vista particularidades.
Las otras letras
Pero volvamos a los cometidos ampliados de las Intendencias y hagamos foco en la sanducera. Aquí tratamos de listar actuación departamental en variedad de tópicos, sin que la misma se agote y, dejando para más adelante, el análisis de la gestión encabezada por Guillermo Caraballo.
Trascendiendo el ABC, en materia educativa, además de brindar curso de variada intensidad, por ejemplo desde Paysandú Innova, es un socio medular para cualquier rama de la enseñanza pública. Desde acompañar limpieza de un espacio escolar/liceal hasta entregar edificios en comodato a la Universidad de la República o todo el trabajo en primera infancia o años iniciales desde los CAIF y/o Faroles comunitarios. Esta es una mirada estratégica.
Tal vez en vivienda pueda ser más “tradicional” el rol cumplido; pero no todas las Intendencias fortalecen el desarrollo, por ejemplo, del sistema cooperativo. Aquí, en Paysandú, el diferencial está en el proyecto en la Ex Paylana, sustentado, por lo menos, en tres razones: se inicia la constitución de cartera de tierra y fondo rotatorio (hay que trabajar decreto), se contribuye al desarrollo de una ciudad socialmente heterogénea inclusiva y se hace un uso intensivo del suelo mejor calificado en zonas centrales y con buenos servicios e infraestructura. ¿Qué decir en materia de salud? Oficia, con un servicio propio –acordado con los funcionarios, el CHAFMAN- como un actor relevante en la materia, complementando (salidas al medio rural) lo que brinda el sistema nacional integrado de salud. En lo social entrega de canastas alimentarias; habría que ver alcance e impacto.
En lo cultural, atendiendo variedad de intereses y trama etaria, se ve la oferta; más allá de aspectos objetos de controversias permanentes como el carnaval. La recuperación del teatro Astor es una muestra de ello y la jerarquización del Florencio Sánchez con una grilla variada, también. Un debe, sin dudas, su climatización. También podemos incluir las políticas comunicacionales y el vínculo con los medios; aquí al igual que con la “Semana de la Cerveza” se la puede examinar con rigor y criticidad.
En relación al turismo departamental, se conoció, recientemente un dato alentador:el año pasado Paysandú “recibió 180 mil visitantes”; señalando que implicó un aumento del 80 por ciento cotejados contra los años 16 y 17. El dato adquiere relevancia en función del debate si Paysandú, y su población, asumen y trabajan en consonancia para ser un departamento turístico, susceptible de contribuir a la generación de empleo de calidad. El gobierno departamental hace el esfuerzo en tal sentido, fomentando formación de recursos humanos calificados, diversificando oferta, más allá de las termas -a las que hay que potenciar y profesionalizar- y trabajando desde el incipiente “Corredor de los Pájaros Pintados”. Se trata de estudiar y poner en valor, como Corrales de Abasto, las potencialidades del Departamento en clave de desarrollo. Pero se requiere inversión, -y buenos proyectos, factibles sin voluntarismos- no solo municipal que es casi inviable, sino privada y estatal.
En tiempos de cambio climático y recurrentes eventos adversos, en una muestra de interinstitucional, las Intendencias cumplen –desde los Centros de Emergencia, CECOED-un rol central en la atención de los mismos; sin perjuicio del impulso establecido desde el Sistema Nacional de Emergencia (SINAE). Contribuyen, en lo que es su responsabilidad, en evitar, ocupaciones de tierras o fincas inundables generando alternativas, de impronta nacional, que no sean la lisa y llana expulsión de la gente.
Con tal panorama, y a la luz, del cercano proceso electoral hay que ver el grado de apoyo -en todos los aspectos: económicos, técnicos, logísticos, etc- y compromiso del gobierno central con el desarrollo departamental y, por extensión, poner bajo la lupa en próximas entregas la gestión encabezada por Guillermo Caraballo en nombre del Frente Amplio. Sin sortear temas ni baches.
