Escribe Fernando Sollazo

El basquetbolista sanducero Luciano Parodi viene siendo gran figura en Minas de Brasil que compite en la NBB. Ya hemos escrito sobre toda la trayectoria que hasta el momento ha tenido Luciano en el baloncesto, desde cuándo se inició en formativas de Centro Allavena y Paysandú Wanderers, y que siendo un botija pasó a Hebraica y Macabi de Montevideo. Debutó con tan solo 15 años en la Liga Uruguaya en un partido que se jugó en el recordado Cilindro Municipal entre Hebraica y Macabi y Aguada, incluso recordamos que relatamos ese encuentro.

Eso es pasado y de ahí en más el sanducero ha tenido una carrera excepcional, como cuando fue campeón de la Liga Uruguaya con los macabeos, pasando por selecciones uruguayas, equipos de Argentina, Europa, hasta que llegó a Franca de Brasil. La pandemia del coronavirus paró la actividad en el mundo y Brasil no fue una excepción. En el retorno Luciano fue contratado por el club Minas y ahí está descollando. Nos comunicamos con él por intermedio del celular y la magia de internet. Nos comentó que se encuentra muy bien y estas son algunas de las respuestas que nos dio a nuestro requerimiento: «estoy jugando en Minas de Brasil en la NBB, el campeonato recién empezó, llevamos jugados tres partidos y hemos ganado dos de ellos. El nivel de juego es muy bueno, hay bastante competencia y se juega a una intensidad elevada. En los equipos se pueden tener hasta cuatro extranjeros y nosotros tenemos los cuatro, siendo yo uno de ellos». Le preguntamos sobre qué opina respecto a lo que se viene en la selección uruguaya dónde es un hecho que él estará y el entrenador jefe nuevamente es el argentino Rubén Magnano a lo cual respondió: «la selección está viviendo un cambio generacional, hoy por hoy vamos a afrontar la próxima ventana para la Copa América con un plantel muy joven. Tener a Rubén a la cabeza sin dudas es un plus y nos va a servir para crecer a todos». Luciano Parodi para nosotros es el mejor base de nuestro país, juega en la élite del básquetbol y no es casualidad  pero por encima de eso sigue manteniendo su condición de buena persona y humildad, sin olvidar Paysandú, sus orígenes, y los primeros pasos en el baloncesto.