De profesión comunicador y presentador de eventos, Bruno Puglia (35) fue electo edil suplente por el Frente Amplio (609). Transcurridos un par de meses del período, responde a 20once sobre la experiencia “de estar del otro lado” de la Junta Departamental. Aquí presentamos un resumen del encuentro.

¿Encontraste un clima de receptividad, disposición a acompañar tus primeros pasos como edil?

Encontré receptividad de los funcionarios, de las diferentes bancadas y, por supuesto, de los secretarios de la bancada del Frente Amplio, que están ahí para cumplir un rol más que importante; sobre en todo en la guía para los que somos nuevos en este tema de legislar. Nos ayudan a no perder esa mirada sobre qué rol ocupa la Junta, como órgano de contralor departamental. Ocurre que, a veces, nos vamos a los temas nacionales, que son importantes, pero dejamos de resolver o de mirar con otra impronta lo departamental, que es a lo que debemos abocarnos.

– ¿Al hacer uso de la palabra, en sala, percibís respeto, una actitud de escucha?

La mayor parte de las veces, sí, se percibe respeto. En lo personal tengo esa postura de escuchar, observar, de poder, en las diferencias, discernir, pero, siempre con respeto. También es cierto que ciertos curules anteponen cuestiones partidarias que terminan lastimando o hiriendo la sensibilidad de las personas. Eso sucede cuando ya se cruzan líneas, pero, no pasa siempre.

-¿Realmente, es ahora la Junta un espacio para discutir la construcción de políticas públicas?

Creo que sí. Es un buen órgano para trabajar por y para la gente, para debatir temas de interés, ante todo en el plano departamental, de necesidades como el trabajo, el tema del tránsito, la cultura, así como un montón de otros temas que nos convocan siempre.

-¿Existe un clima de tolerancia democrática?

Y bueno… sí, existe. A veces se cruzan líneas que hacen que tengamos que vivir momentos tensos. Pero, la mayoría apuesta a trabajar en tolerancia, en respeto, en un clima de diferencias, sí, pero de escucharnos; de tomarnos un cuarto intermedio, dos o tres, los que sean necesarios, para bajar un poco la pelota y volver a poner en el centro a la gente, que es lo más importante.

-Según tu experiencia, ¿cuál es la opinión mayoritaria respecto al funcionamiento de la Junta?

Creo que los vecinos esperan mucho más de la Junta. Lo viví del otro lado y era lo que sucedía y sigue sucediendo. La gente espera que la Junta, nosotros, tengamos la capacidad y madurez política de resolver las cosas rápidamente. La ciudadanía demanda eso, respuestas inmediatas, porque en definitiva nos votaron para que los representemos y demos soluciones. La gente no quiere ni peleas ni discusiones, quiere que se resuelvan las cosas.

-¿Cómo surge esa idea crítica?

La idea que la gente tiene sale de ahí mismo, de la propia Junta. Cuando uno de afuera ve que hay peleas, que hay entredichos, que se trancan las mociones o que pasa mucho tiempo para que se resuelva algo, se construye una imagen de desapego y de falta de responsabilidad política. Porque en definitiva somos políticos, personas que integramos el sistema, personas públicas que estamos para darle respuestas a la gente y cuando eso no sucede comienza a construirse esa imagen.

-Desde adentro de la institución, ¿cuánto percibís de cercanía y distancia con la comunidad?

Viene de la mano con lo anterior. Estamos cerca y a la vez no tanto. Yo elegiría legislar desde un barrio, sacar la Junta de su recinto, salir a escuchar a los vecinos. Pero, en la medida que las instituciones bajen a tierra todos los planes, su forma de trabajo, vamos a estar mucho más cerca de la gente.

-¿Tienen apoyo, formación, asistencia del Frente Amplio para cumplir el rol de edil?

Sí, recibimos apoyo. Se trabaja en conjunto con la fuerza política, intentando tener un intercambio permanente para formarnos, informarnos, apegarnos al plan del gobierno nacional para defenderlo en el territorio.

-¿Cuáles serían la principal fortaleza y la debilidad más notoria de tu bancada?

La fortaleza es que, a pesar de ser minoría, trabajamos en unidad; a pesar de todas las diferencias que podemos tener, como las hay en todas las bancadas. No sabría qué señalar como debilidad…quizás, a veces, la honestidad termine siendo una debilidad en el sentido de que hay gente que juega a embarrar la cancha.

 

-¿En qué temas te gustaría trabajar, especialmente?

Me gusta mucho el tema del tránsito, reconociendo que en Paysandú es cada vez peor. Tengo varias mociones para presentar porque nos merecemos, necesitamos, hacer un cambio importante y urgente en materia de seguridad vial. De la misma forma que me apasiona el tema de cultura.

-¿El edil debería recibir un salario?

Creo que sí. Cuando uno deja horas de su vida sin ser remunerado es difícil sostener líneas de responsabilidad. Además, teniendo en cuenta que hay Juntas que terminan generando ciertos ingresos, asumo que es un asunto que hay que estudiar profundamente. Sería conveniente un aporte, aunque sea mínimo, para los gastos propios de la tarea. Pienso, por ejemplo, en la gente que es electa y no tiene trabajo y que, por ejemplo, para cumplir deja de hacer una changa. Hay que saber que la tarea demanda mucho tiempo, de muchas horas.