Trabajadores sindicalizados del vivero San Francisco de UPM, pertenecientes a la empresa Fosilark atraviesan su sexto día de conflicto tras negarse a realizar una tarea que consideran riesgosa para la salud y la seguridad laboral.

El vivero emplea a unas 150 personas y en zafra son algunos más. Según explicaron a diario 20once los representantes sindicales José Sena y Carlos Durán, el conflicto se originó luego de que la empresa intentara reinstalar una tarea que anteriormente había sido declarada peligrosa.

“Hace tiempo habíamos planteado que tirar bandejas al piso era una actividad riesgosa para los compañeros”, señaló Sena. De acuerdo con los trabajadores, la manipulación y permanencia de las bandejas a nivel del suelo provoca lesiones lumbares y de rodilla, además de alergias y exposición a contaminantes.

Durán agregó que, cuando las bandejas permanecen largo tiempo en el piso, se genera acumulación de insectos y animales. “Tenemos incluso una denuncia en la comisaría por el riesgo que eso implica. En la semana en que se realiza la tarea se han llegado a matar entre tres y cuatro yararás”, afirmó.

Los trabajadores sostienen que durante un período prolongado la tarea dejó de realizarse, especialmente cuando se ampliaron sectores del vivero para instalar bandejas elevadas. Sin embargo, ante nuevas necesidades operativas, la empresa volvió a solicitar que se colocaran bandejas en el suelo.

“La negativa a realizar esa tarea es porque entendemos que atenta contra la salud y la seguridad. Además, se había acordado que no se haría más”, indicaron. Según denuncian, la situación ha derivado en presiones y en la pérdida de jornales para quienes se rehúsan a cumplir con esa labor.

El conflicto comenzó el martes de la semana pasada y actualmente mantiene a trabajadores de Fosilark y de otras empresas del vivero en una situación que describen como “prácticamente de paro general”.

Ante la falta de acuerdo, el sindicato solicitó de forma urgente una reunión en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra). “No tenemos fecha aún, pero estamos a la espera. Necesitamos una instancia de diálogo porque hasta ahora no hemos encontrado apertura para resolver el problema”, expresaron.

Mientras tanto, la incertidumbre continúa entre los trabajadores del vivero San Francisco, en un conflicto que combina reclamos por condiciones laborales seguras con la preocupación por la pérdida de ingresos.

Se trata de al menos 15 trabajadores que no están trabajando.