Ec. Pablo Borche
Una divisa es una moneda que cumple con las tres funciones del dinero: ahorro, poder de cambio y capacidad para medir el costo de cada bien o servicio, pero con una particularidad fundamental, sirve en todo el mundo. La divisa por excelencia es el dólar, uno va a cualquier lugar del globo y saben exactamente lo que es, no es muy difícil encontrar el arbitraje para saber cuánto sale algo en dólares, probablemente se lo acepten como medio de pago e incluso, muchos habitantes de ese país ahorren en esta moneda. Sin dudas el peso uruguayo no lo es, si viaja, no se le ocurre llevar pesos uruguayos para vivir en el destino que elije.
En la vecina orilla, el peso uruguayo funciona como una divisa, incluso es más preciada que su moneda local, pero ¿por qué se da esta situación? Esto no es porque somos una economía de referencia mundial, no tenemos capacidad de incidencia de escala. Esto sucede porque el peso argentino es inestable sumado a la restricción al mercado de cambio de monedas y desequilibrios macroeconómicos grandes. Entonces esto lleva a que el peso uruguayo sea sumamente preciado y aceptado tal cual moneda local, pero no es todo tan fabuloso, algo no se está viendo. Ya en otra época cuentan algunos memoriosos, muchos años atrás, al peso uruguayo los argentinos lo llamaban “peso oro”.
Veamos como es el circuito de los pesos uruguayos que se transan en Colón. Una vez que los pesos llegan a Colón, lo que seguro NO pasa, es lo que debería pasar en cualquier país, esos pesos uruguayos terminen en un banco (banco Nación con arbitraje legal y no sería tan conveniente comprar allí), esto no es así por la perdida en el tipo de cambio y las preferencias nunca son adquirir pesos argentinos a no ser por necesidad. Entonces lo que sucede es que esos pesos uruguayos se cambian por dólares (tipo de cambio 1USD a $URU40 aprox.) y esos pesos uruguayos vuelven a nuestra economía, de manera que Uruguay pierde dólares de su economía. Se van dólares “uruguayos/sanduceros” para el país vecino, como nota de color hace pocos días un economista/político argentino bastante famoso pedía que se marque como moneda de curso legal el real de Brasil. A grandes números son insignificantes para la economía uruguaya la fuga de dólares por el tráfico fronterizo como para mover el tipo de cambio, pero no deja de perder una vez mas la economía sanducera con la brecha cambiaria y la diferencia de precios con Argentina. Cada compra en Argentina termina en “dólares producidos” en Uruguay que terminan fuera del país. Conclusión: interviene un agente externo demandando dólares, pero produciendo y transando fuera de territorio nacional y NO es sector turismo ni importaciones.
