En Guichón desde hace 13 años funciona el Spa Alquimia. Al ingresar a la ciudad, en Avenida Artigas y ruta 90 se encuentra el emprendimiento de Gloria Duarte y Jannet Lasaga.
Lo descubrimos por un amigo hace unos años aunque ya sabíamos de su existencia y comprobamos las razones del suceso. Un lugar que combina lo terapéutico y el descanso. Inimaginable para muchos guichonenses pero es una realidad.
Gloria nos cuenta que el proyecto inicial fue en termas de Almirón en 2009 “porque tenía un local donde hoy está el parador Felipe. En ese momento no lo estaba trabajando y mi socia estaba terminando un postgrado en hidroterapia que estaba haciendo en la Argentina, viajaba todos los meses. Médicos hidrólogos de España estaban dando esa especialización de hidrología médica para fisioterapeutas, el trabajo del paciente en el agua. Yo tenía el lugar y propusimos a la Intendencia –Administración Julio Pintos- y empezamos las negociaciones, nosotros queríamos un poco de agua porque íbamos a hacer una piscina y otro local al que había que se conectaba por un pasillo. Nosotros hacíamos todo, pedíamos agua, solo eso. Nos dijeron que sí, pero cuando fuimos a concretar la Intendencia nos cambió el lugar y al cambiarlo teníamos el doble de costo porque teníamos que hacer toda la infraestructura de cero. Decidimos desistir del proyecto. No fue una argumentación sólida la que nos dieron pero no tenemos rencor”.
El proyecto concebido por aquel entonces de alguna forma lo lleva adelante hoy el hotel Salinas a través de su Spa en lo referente a belleza.
Al contar con una propiedad, donde hoy funciona el emprendimiento el nuevo objetivo planteado por las socias fue hacer un centro de hidroterapia.
“Empezamos en casa con el Spa y después yo recibí un dinero que lo invertí en la posada que era un galpón”.
Hoy hay 4 habitaciones más un desayunador es un área en común de muy buena calidad, aspecto y confort.
Asimismo están esperanzados que se concrete el Camino a Salsipuedes que puede traer nuevos turistas.
Para dar a conocer la propuesta destacan que hubo buena respuesta porque Janet trabajaba en forma privada y llevaba gente a termas. Ya tenía el público.
Para el alojamiento colaboró el Ministerio de turismo en la difusión.
“Venía a todos los departamentos el Ministerio a través de funcionarios a reunirse con un grupo de turismo y nos fueron vinculando con otros emprendimientos de la zona”.
Antes de la pandemia venía gente de los lugares menos imaginables como Irán. La comunicación a pesar de la diferencia del idioma es posible.
Destacan que Booking ha sido una ventana importante, del exterior vienen a hospedarse por esa vía.
Lo que buscan los turistas “es el área protegida, eso es lo que atrae a los turistas extranjeros”.
El Castillo Morató fue hace poco que se habilitó por lo tanto son turistas nacionales los que vienen. Se siente la ausencia de los extranjeros.
Europeos y norteamericanos venían vinculados con los guías y organizados a través de un paquete. Su estadía en promedio es de dos días.
En la pandemia durante 2020 hubo una empresa alojada todo el año por trabajo que resultó ser un paliativo.
Otro público que se siente atraído son quienes trabajan en el Este durante el verano, suelen venir a descansar a la posada después de su temporada.
Es agua de OSE no agua termal la que cuenta la piscina que cuenta con dos chorros de agua muy sanadores. O hidromasaje, como quieran llamarlo.
En invierno es alta la temperatura, llega a 38 grados en algunas ocasiones.
Hay paneles solares que alimentan los calefones de la posada, la caldera de la piscina es alimentada a leña. Hace poco se compró bomba de calor que regula la temperatura.
El desayuno es espectacular, se los recomiendo, no pueden faltar los scones de Gloria.
Siempre hay algo nuevo en Alquimia donde también se brindan clases de yoga, de natación los días sábados para los peques.
Hay un hermoso jardín, parrillero, conexión wi-fi y bicicletas de uso gratuito.
Las habitaciones del Alquimia Spa y Posada proporcionan un ambiente tranquilo y cuentan con baño privado, aire acondicionado y vistas panorámicas. También hay servicio de habitaciones.
En el spa se ofrecen masajes antiestrés, tratamientos de piedras calientes, terapias con flores de Bach y sesiones de reiki y yoga. El establecimiento alberga una bañera de hidromasaje.