Cr. Emiliano Molinari
Generalmente desde los departamentos vemos a los presupuestos como una referencia lejana y no llegamos a palpar directamente el impacto de los mismos en el territorio, pero eso no implica que el mismo no incida directamente en la vida cotidiana de los Sanduceros.
Desde aspectos generales como el Crecimiento, el Desempleo, la Inflación y los Sueldos, hasta aspectos específicos como Inversión en Educación, Vivienda, Salud, Sistema de Cuidados y Descentralización, nuestro departamento convivirá con efectos directos de algunos retaceos y recortes.
Referido a aspectos generales, es de esperar que este año cierre con una caída del producto de 4 – 4.5%, un déficit fiscal que se espera llegue a 6,5% del PBI, un desempleo que rondaría el 16% si todos quienes perdieran empleo se mantuvieran buscándolo, ya que a la caída del empleo se le sumo una fuerte caída de actividad, perdida de salario real de alrededor de un 3%, con una inflación que se estima en el año no baje del 9%.
Estos datos de la economía global, son parte de una situación crítica, con una recesión que el país no vivía desde el 2002, con una naciente en la pandemia, y con un estado que ha tenido una tímida reacción para atender, con una inversión en la recuperación de solo el 0,7% del PBI, la más baja en américa latina según informa la CEPAL.
Esta situación de arranque marca una perspectiva preocupante para las proyecciones, donde si bien se estima que la economía comience su recuperación en 2021, las estimaciones del gobierno, están por sobre las perspectivas de los técnicos en la materia, tanto para el crecimiento, como para la inflación y el aumento de salario real.
En lo referido a los aspectos particulares, este presupuesto baja notoriamente el gasto en áreas que son sensibles, Educación, Ciencia, Salud, Vivienda, Sistema de Cuidados, áreas que en mayor o menor medidas, ven en el presupuesto un recorte importante a las prestaciones que existen actualmente.
Estos datos macroeconómicos, si bien son abstractos, le tocan el bolsillo al trabajador, ya que es inevitable una caída del salario real en 2020 y 2021, teniendo a partir del 2022 una recuperación inferior a la recuperación del producto, perdida de salario que medida en dólares en el quinquenio será de USD 3.900 para el sueldo mínimo de los sanduceros.
En lo referido a los aspectos particulares, este presupuesto baja notoriamente el gasto en áreas que son sensibles, Educación, Ciencia, Salud, Vivienda, Sistema de Cuidados, áreas que en mayor o menor medidas, ven en el presupuesto un recorte importante a las prestaciones que existen actualmente.
En educación, el recorte se centró en la eliminación de miles de horas docentes en diversas áreas, entre ellas, la eliminación de grupos FPB (en Paysandú se cerraron más de 11 grupos), horas de apoyo, así como horas de educación musical. Estas medidas, afectan a quienes tienen más dificultades para la inserción educativa.
En Descentralización educativa, la falta de asignación de recursos a la universidad, hipotecan pretensiones de mayor descentralización educativa, esto complica la idea de seguir apuntando a un Paysandú Universitario, siendo, nuestra ciudad la plaza que más se ha desarrollado en los últimos años.
En Ciencia y Tecnología, el área que fue clave para la atención de la pandemia, nos encontramos con varias limitaciones en la inversión de esta área, recortes que afecta a la casi totalidad de las áreas de investigación, situación denunciada por los propios integrantes del grupo de científicos que asesora al gobierno en la pandemia.
En salud, el gobernó presenta recorte en la eliminación de varios cargos no médicos, situación que realmente preocupa, dada la situación de pandemia la cual se está enfrentando. A esto sumar que el gobierno cambio de posición de campaña sobre los Medicamentos de Alto costo, y mantiene las limitaciones para su adquisición. Por ultimo Vivienda, esta área tendrá de forma directa un recorte de entre el 15-17% del presupuesto, eliminándose o reduciéndose programas de viviendas que implicaban soluciones habitacionales para los sectores más sumergidos.
En sistema de Cuidados, el mismo se fusiona con el PRONADIS, esto implica una visión limitada del sistema, limitando su alcance, asociando ciudades a discapacidad, recortando algunas prestaciones que ampliaban la atención a primera infancia y adultos mayores.
Por ultimo Vivienda, esta área tendrá de forma directa un recorte de entre el 15-17% del presupuesto, eliminándose o reduciéndose programas de viviendas que implicaban soluciones habitacionales para los sectores más sumergidos. Esta situación, sumada al intento de retiro del Plan de Mejoramiento de Barrios para OPP, lleva a la conclusión de un desmantelamiento del ministerio, transformándolo en la mínima expresión y trasladando al sector privado parte de su presupuesto.
En la política de vivienda, tenemos en 2020 la eliminación de un sorteo y con el recorte de 1000 soluciones habitacionales a Cooperativas, la gran incertidumbre sobre próximos sorteos, así como las dificultades para sostener los colectivos. Para el 2021, el ministerio ya anuncio la suspensión de los realojos. Ambas situaciones son muy preocupantes y a los sanduceros nos afectan directamente, ya que al día de hoy aprox. 10 cooperativas esperan los sorteos y ven como las medidas retrasan en hasta 3 años más su sueño de la vivienda, esto sumado a que en algunos casos existe el riesgo de perder los boletos de reserva que estas tienen, o pagar multas por retrasos.
Estos recortes de inversión pública, tendrán sin duda un efecto directo en retrasar la recuperación económica y por tanto retrasar la recuperación salarial de los hogares más perjudicados, esto sin duda tendrá a los sanduceros como los perjudicados, ya que depende en gran medida de esa política de inversión pública, fundamentalmente en inversiones que hoy fueron puestas en duda como lo son, la planta de tratamiento de efluentes, la inversión en el tercer horno de Ancap, la concreción de los edificios de BPS, el saneamiento de Quebracho, entre otras importantes y necesarias inversiones.
