Fernando Cravea
El pasado 1ro. de agosto 580 estudiantes de la Facultad de Medicina comenzaron los cursos del Internado en Hospitales públicos y privados de todo el país, es el último año de práctica obligatoria para obtener el título de médico.
Este año de práctica lleva el nombre de Ciclo Internado Rotatorio y está definido por decreto del Poder Ejecutivo desde 1989. En 2008 se reformo el Plan de Estudios, y desde entonces el Ciclo es un peso pesado en el régimen de créditos requeridos para recibirse. Las rotaciones son cada tres meses, lo que implica trabajar en cuatro instituciones de salud a lo largo de un año, y es obligatorio en al menos una ocasión pasar por un centro del Interior.
En el Hospital Sanducero cursan el Internado 10 estudiantes, de los cuales 6 son presupuestados y cuatro no cuentan con remuneración ni cobertura médica.
Qué paradoja los propios estudiantes de medicina no cuentan con cobertura médica, las largas guardias formativas, el trabajo en la primera línea de emergencias, el manejo de material como jeringas, bisturí, agujas, la atención primaria y el contacto con enfermedades, coloca a los jóvenes estudiantes en una situación de riesgo permanente, esto sumado al inevitable contacto con el personal de la salud, que atiende en los diferentes centros a pacientes con covid19.
Varios fueron los problemas que sufrieron los estudiantes de este último año de carrera, por motivos de la pandemia no se efectuó el examen obligatorio para establecer el ranking que permite determinar la elección de lugares de rotación y la conformación de los puestos rentados. Fue establecido un sistema sustituto donde se decretó la escolaridad como requisito para armar la lista, de esta forma 380 estudiantes fueron presupuestados.
200 estudiantes de Medicina trabajan como médicos, sin ningún tipo de remuneración ni seguridad social y sin cobertura asistencial.
Muchos estudiantes de escasos recursos o de familias complicadas con la Pandemia ya trabajan en la salud u otros empleos, mientras estudian, el problema se presenta que deberán dejar sus trabajos durante un año para obtener el título.
Actualmente el sueldo de los internos que obtienen remuneración es paga por los prestadores de salud. ASSE tiene aproximadamente 250 cupos, el Hospital de Clínicas de la Udelar 92 cargos, las mutualistas privadas de Montevideo e Interior unos 20 cupos y las policlínicas de la Intendencia de Montevideo, otros 20. En general los salarios rondan entre $ 21.000 y $ 28.000 según el prestador, por entre 36 y 44 horas semanales.
Una injusta situación de riesgo y exposición a los que se enfrentan los futuros médicos de nuestro país, quizás en la próxima rotación se corrijan estos errores para encontrar soluciones definitivas para esta y las generaciones que vienen.
