Pili sin solución a la vista

Pese a la ayuda comprometida por el gobierno, no hay soluciones a la vista para la empresa local. Los productores remitirán leche al menos por una semana más.

Escribe Mariannina Álvarez

El prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, se comunicó con los productores lecheros en la tarde del martes para confirmar el envío al Parlamento de un proyecto de ley que prevé un préstamo a Pili de 1,5 millón de dólares. De esta manera los tamberos, a quienes se destinará un millón de ese monto, continuarán enviando la materia prima hasta la semana próxima. Desde la Asociación de Productores de Leche se había anunciado que la remisión se interrumpiría si para el martes no se aportaban soluciones para el pago de la deuda. El resto de la suma se asignará al pago de los adeudos con los trabajadores, que no han cobrado el medio aguinaldo ni el salario de julio.

Roballo también se reunió con representantes del PIT-CNT, para informar sobre el alcance del proyecto de ley que firmó el presidente de la República Tabaré Vázquez.

En tanto, el lunes los tres diputados del departamento solicitaron al Poder Ejecutivo que adelante a Pili el préstamo. Los legisladores Cecilia Bottino, Nicolás Olivera y Walter Verri, procuran de esta forma evitar la demora que el trámite parlamentario implica.

El crédito deberá ser aprobado por la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), que aportará los fondos. Esto dependerá a su vez de que la empresa presente un plan de negocios viable que incluya el acceso a materia prima y la negociación con los acreedores, que incluyen bancos privados y el BROU. En seis meses vencerá el plazo de gracia otorgado por los mismos para el pago de intereses y la amortización de parte del préstamo que recibió del banco estatal, con quien tiene un pasivo de US$ 41,3 millones. Mantiene también una colocación vencida de deuda con el banco Santander por casi US$ 1 millón, y está en mora con el Banco de la Nación Argentina por US$ 800 mil.

El plazo previsto por el gobierno para la financiación del préstamo es de diez años con dos de gracia.

Crédito sin precedentes

A su vez, el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) otorgará créditos por un monto total disponible de US$ 300.000 a los 78 productores que remiten leche a Pili, con un máximo de US$ 8.000 para cada uno. Este fondo puede aumentar hasta llegar a los US$ 400.000. Del acuerdo participaron la Intendencia, la Asociación de Productores de Leche de Paysandú y el Centro Comercial e Industrial.

Según explicó el presidente de la Asociación de productores lecheros, Gerardo de Souza, “el crédito en primer lugar será otorgado a nuestros asociados, unos cuarenta productores. Después alcanzará a una veintena de no asociados y luego a la propia asociación”.

No existen antecedentes de que el Estado le preste dinero a una empresa privada con el objetivo de saldar sus deudas, destacó en rueda de prensa el Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro. La innovación obedece a las consecuencias de un eventual cierre de Pili, que afectaría directa e indirectamente a unos 700 puestos de trabajo.

Actualmente la empresa emplea a 130 trabajadores, de los cuales 40 están en  régimen de seguro de paro parcial. La empresa mantiene además deudas con los productores, que datan de tres a seis meses.

La decisión de los productores de dejar de remitir leche se adoptó luego que la empresa presentara, ante la sede judicial, la solicitud de concurso de acreedores.

La situación de la industria sanducera motivó una reunión de la que participaron, además de Murro, la ministra de Industria, Carolina Cosse, el de Ganadería, Enzo Benech, el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, el intendente de Paysandú, Guillermo Carballo y el presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Ricardo De Izaguirre.

Si es viable, habrá inversores

El subsecretario del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) Guillermo Moncecchi, se refirió a la situación de Pili. “Está la voluntad del Poder Ejecutivo, del Presidente para abajo, de intentar a productores y trabajadores a los que se les está debiendo, en el marco de una solución que sea sostenible para la empresa, eso es en lo que se está trabajando. La verdad la situación es muy compleja, porque tiene un problema de remisión de leche, además de la deuda. Estamos trabajando día a día. Tiene que haber un modelo de negocios que nos permita decir que hay razonables expectativas que se mantenga la industria”. Esta “tiene que ser viable a mediano plazo, para que el resto de la cadena se sostenga. El gobierno lo que dice es, yo quiero ayudar a que no se corte”. Consultado si hay interesados en invertir en Pili, dijo que “ese es un tema que maneja la empresa”. “Si hay un modelo, van a aparecer inversores” agregó.

La planta industrial tiene actualmente capacidad ociosa, ya que está preparada para procesar 400 mil litros diarios de leche, y en cambio recibe 60 mil. De esta manera la ayuda estatal aparece como un paliativo, insuficiente para hacer viable un emprendimiento que vio significativamente reducido su mercado externo, al que apostaba con la millonaria inversión realizada en el nuevo establecimiento.

Otra de las posibilidades para mejorar la situación, al menos a mediano plazo, pasaba por la remisión de materia prima por parte de Conaprole, pero sus conflictos con el sindicato hacen improbable esta salida. El gremio exige que sean cubiertas las vacantes que dejan los trabajadores que se jubilan, como ha sucedido hasta ahora, con lo que la cooperativa no está de acuerdo. Las diferencias se producen en un contexto de dificultades para todas las empresas del sector, y de estancamiento en las negociaciones en los Consejos de Salarios de este grupo de actividad.

La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) accedió al pedido del Ministerio de Trabajo de reconsiderar el paro de 24 horas anunciado ante el posible cierre de Pili. Los trabajadores se reunieron el martes pasado con el director nacional de Trabajo Jorge Mesa, tras demandar el lunes un encuentro “grave y urgente” con la cartera.