Escribe Marcelo Tortorella. Edil PN

A propósito de los 3 años de gestión del Intendente Guillermo Caraballo, tenemos que decir que ya han transcurrido, más de la mitad de su período de gobierno y resulta preocupante que manifieste a la población, que espera una transformación en varias partes de la ciudad, transformación que ni siquiera ha empezado. Si bien es cierto que algunos procesos llevan algún tiempo, hasta el momento no se ve ni siquiera un atisbo de esa tal transformación de la ciudad.
Algunos ejemplos que rompen a la vista son el Parque Municipal, hoy no es más que un terreno con árboles y malezas completamente desbastado y vandalizado y del paseo Costero lo único que podemos decir es solo hay anuncios.
El Intendente se refiere a inversiones, nos preguntamos cuales inversiones se han hecho. La Junta Departamental le voto el fideicomiso por U$S 6:000.000, que invertiría en un amplio plan de obras para transformar a la ciudad de Paysandú. Pero no ha tenido siquiera los resultados esperados, ni en la concreción de las obras prometidas, ni en la generación de los puestos de trabajo a través de la obra publica. Lo cierto es que el Intendente tampoco ha sabido como gestionar y hacer atractivo al departamento para reclutar inversiones privadas con el objetivo de generar mano de obra genuina para el Departamento, este es el gran debe de estos 3 años de gestión del Frente Amplio. Porque tampoco se quiere reconocer, que todo el departamento vive una emergencia laboral sin precedentes que las estadísticas oficiales no recocen.
Me parece perfecto que el Intendente respalde a su equipo de gobierno, pero las personas que lo rodean y forman parte del staff de confianza no son de los más eficientes. La prueba la tenemos con lo que está sucediendo con su Director de Tránsito y Jurídica en cuya oficina se realizaban actos de corrupción. El Director de Servicios, ha sido como Director un muy buen reemplazo político del Intendente en las contadas ocasiones en que lo ha tenido que suplantar, pero mas allá de eso, debe decirse que no ha podido resolver el endémico estado del basurero municipal, ni el recurrente problema de la limpieza de la ciudad y de la basura alrededor de las volquetas. Del Director de Obras, ya vamos por el segundo, tampoco podemos decir que las gestiones han sido brillantes, porque lo poco que han hecho lo han dejado por la mitad como la Avenida Salto, la circunvalación de la rotonda de Wilson Ferreira Aldunate y Enrique Chaplin, entre otras intervenciones como en los caminos de Gallinal y a La Tentación y el camino Guichón Piñera, este último sin inaugurar, que están completamente destrozados lo que habla de una clara “mala praxis” en la ejecución. La ciudad está plagada de pozos, incluso un programa radial hasta hizo “rankin de pozos” que son verdaderas trampas mortales. Han roto el pavimento de hormigón en las calles del centro sin motivo y sin que sea una prioridad, lo cual marca lo errático e improvisada que esta gestión. Que decir de la Dirección de Desarrollo, sin ningún resultado, para colmo a la persona que tenían al frente de la misma que era la Ing. Heinzen, la expulsaron del gobierno, como lo hicieron también con la Prof. Silvera en la Direccion de Cultura.
El Intendente Caraballo ha dicho que escucha y recibe a la gente, para proponerle o pedirle cosas, pero sinceramente no se sabe cómo, ni dónde lo hace, porque hay muchos vecinos y organizaciones o simples ciudadanos que al día de hoy esperan que el Intendente los reciba y parece que en su recargada agenda nunca hay lugar para recibirlos.
Dijo el Intendente que si se tuviera que ir ahora, lo haría satisfecho. Pero si tan solo confrontamos la actuación de estos 3 años, veremos que la misma no concuerda en nada con el programa de gobierno del Frente Amplio a nivel Departamental porque según el propio Caraballo ha jugado en toda la cancha pero, todos nos damos cuenta que su juego ha sido apenas en el “área chica” pues han sido pocas sus concreciones y no se ha abordado en profundidad ninguna de la problemática que aqueja al Departamento.
Por las dudas se lo hacemos notar al Intendente Caraballo, que las cuestiones que proponía en su programa eran dar contenido a la descentralización como un proceso político-cultural que implica la progresiva transferencia de competencias, capacidades y recursos desde el gobierno departamental a los diferentes ámbitos locales- Municipios, Juntas Locales, la formación ética de los cargos políticos y los servidores públicos, el acceso a la información gubernamental, recuperación de veredas, construcción de cordón cuneta y cuidado y ampliación del arbolado público, desarrollo y mantenimiento de la caminería rural, construcción de espacios públicos con servicios comunitarios de recreación e integración social accesible-así como baños públicos, y una infinidad de promesas que engrosan cada vez mas el rosario de incumplimientos de su campaña. Tampoco se sabe a ciencia cierta si algún día, en los 700 y pocos días que le quedan a este gobierno se cumplirán tales promesas, porque ya tienen puesto el modo “piloto automático” estando el Intendente y la Mesa Politica del Frente Amplio, más preocupados por la estrategia de la campaña electoral, que en dar soluciones a las demandas de los sanduceros.