Con Marcel Lucuix
El operador inmobiliario Marcel Lucuix, quien también es tasador y rematador, con más de 25 años de experiencia en nuestro medio contó a 20Once sobre la realidad del mercado de venta y alquiler de viviendas.
El mercado inmobiliario “está diezmado por varias razones” relató inicialmente.
“Exigencias de los bancos que tienen que ver con mayores requisitos de ingresos porque la gente nos comenta cuando viene a la inmobiliaria. Hay potenciales compradores pero van al banco, presentan buenos ingresos y muchas veces no alcanza. Una persona con 60 mil pesos líquidos de ingresos y no puede comprar” agregó.
Entiende que “cada uno cuida su bolsillo y es entendible. Pero es difícil para un ciudadano común como dice Milton Nan. Además los créditos son a largo plazo y la gente tiene miedo porque no está seguro con su trabajo, lo que pasará mañana. Además el banco te da un 70% u 80% del valor de tasación. Hay que tener un ahorro previo y muy pocas personas tienen capacidad de ahorro hoy en día en la clase media”.
Recordó que “por la ley de inclusión financiera, 19.210 si bien se apunta a transparentar la operativa comercial, por otro lado la misma ha diezmado la posibilidad de mayores venta porque aquel que guardó debajo de un colchón, no tiene como justificar el dinero, no puede bancarizarlo, y eso retrae las ventas.
Consultado sobre cuando ubica en el tiempo la retracción en la operativa, señala que ha sido en los últimos 3 o 4 años.
La ley de vivienda social establece beneficios para quienes construyen y eso ha generado que algunas empresas se acogan a la misma. “Hay quienes lo han hecho, construyen y luego venden pero muchos no han podido vender”.
Afirmó que “en el mercado de venta hay muy poca actividad incluso lo nuevo se vende mejor que lo usado fundamentalmente los apartamentos. Allí dos de los factores que pueden llegar a incidir son a nuestro criterio, el precio, vale más barato comprar un apartamento a estrenar que una casa a estrenar de igual metraje y calidad, y la seguridad”.
En cuanto a alquileres en el mercado ha habido una baja en el precio “porque se ha construido mucho, ya sea a través de planes sociales, cooperativas por ayuda mutua. Hay sobreoferta y hay poca demanda, hay poca demanda buena, en otras palabras hay mucha gente buscando alquileres pero no tienen garantía o tienen garantía insegura como una propiedad o depósito. Ya que un inmueble, el garante lo puede enajenar, o hipotecar o donar en el lapso que dura el contrato y propietario e inmobiliaria se queda sin cobrar.
Hoy en día hay muchas garantías como lo son Fideciu, Anda, Sancor, Porto, el mismísimo Ministerio de Vivienda y Cooperativa Magisterial (Comag), con mucho crecimiento y éxito.
Uno de los rubros más afectados son el alquiler de locales comerciales, hay mucha oferta y poca demanda, “para vivir siempre hay demanda. Es muy puntual el interés por locales comerciales. Los precios han bajado, por ejemplo de 30 mil se ofrecen a 20 mil e igualmente no se alquila”.
Lucuix entiende que “se paralizó el sector productivo, y eso afecta el comercio y el sector servicios, se paraliza todo”.
¿Dónde están?
Este año el sector universitario se nota en menor cantidad en cuanto a demanda de alquileres, “hay muchas pensiones y gente que se asocia para abaratar costos, entre varios. Ha mermado la demanda de alquileres estudiantiles. También hay un mercado informal. Un colega me decía, ¿dónde están los estudiantes este año? Sí han aparecido docentes a alquilar”.
El operador puntualizó que es importante la regularización de las propiedades, “habrá dificultades para la venta luego. Hay que tener contribución al día, títulos, certificado de caracterización urbana, planos de terreno y de edificaciones”.
Finalmente indicó que “es importante destacar el cambio positivo de mentalidad de la gente en cuanto a tasaciones se refiere ya que hay un mayor interés en querer saber cuál es el valor de su propiedad y recurren a un profesional en la materia y no al vecino o al amigo que no tiene ni la capacitación, ni la experiencia adecuada para dar un precio acorde al mercado inmobiliario, tan fluctuante últimamente. En ese aspecto hemos tratado de profesionalizarnos y capacitarnos año a año junto con los demás colegas que integramos la Cámara Inmobiliaria de Paysandú (CAINPA). En cuanto a l tema tasaciones creemos que merece un capítulo aparte, como por ejemplo dónde se estudia, cuantos años y que materias se dictan”.
